Por (embrióloga).
Actualizado el 21/06/2018

La trombofilia es un trastorno en la coagulación de la sangre que puede provocar la aparición de trombos: unos coágulos de sangre que se forman y obstruyen los vasos sanguíneos.

En ocasiones, una mujer no sabe que padece trombofilia hasta tener algún problema de salud que indique tener alteraciones en la coagulación sanguínea. Por ejemplo, los abortos de repetición.

La trombofilia es una de las causas principales de las pérdidas gestacionales repetidas. Por ello, es necesario hacer estudios específicos para averiguar si la mujer sufre algún tipo de trombofilia y aplicar un tratamiento efectivo que permita un embarazo a término.

¿Qué es la trombofilia?

La trombofilia es una enfermedad ocasionada por la alteración en los mecanismos de coagulación de la sangre, lo cual predispone a desarrollar fenómenos trombóticos, como la formación de coágulos arteriales o venosos.

En la mayoría de casos, la trombofilia no tiene ningún síntoma aparente en la persona. Sin embargo, el riesgo de trombosis aumenta en las mujeres embarazadas debido a los cambios fisiológicos de hipercoagulabilidad que tienen lugar durante la gestación.

Las mujeres embarazadas con trombofilia que no siguen ningún tratamiento tienen un mayor riesgo de desarrollar coágulos que obstruyan los vasos sanguíneos y dificulten la llegada de oxígeno y nutrientes al feto, poniendo en peligro su vida.

En función de cuál sea la causa de la trombofilia, es posible encontrar dos grandes grupos.

Trombofilia hereditaria o genética

Las trombofilias hereditarias son debidas a mutaciones en los genes de los factores de coagulación o a la falta de anticoagulantes fisiológicos que regulan la formación de trombina.

A continuación, vamos a nombrar las alteraciones genéticas más comunes que causan este tipo de trombofilia:

  • Déficit de antitrombina
  • Déficit de proteína C
  • Déficit de proteína S
  • Mutación G1691A en el gen del factor V Leiden
  • Mutación G20210A en el gen de la protrombina
  • Mutación C677T homocigota en el gen de la enzima metilentetrahidrofolatoreductasa (MTHFR)

Trombofilia adquirida

Las trombofilias adquiridas se asocian a la presencia de anticuerpos que están dirigidos contra un componente del propio organismo (autoanticuerpos). Por tanto, se considera que son enfermedades autoinmunes.

La más común es el síndrome antifosfolípido (SAF), una trombofilia primaria. Se trata de una enfermedad autoinmunitaria sistémica caracterizada por la tendencia a la hipercoagulabilidad e inflamación, y que frecuentemente se asocia a complicaciones obstétricas.

De hecho, el SAF es el responsable del 15% de los abortos recurrentes aproximadamente. Los anticuerpos antifosfolípidos más importantes que son responsables de las trombosis en la placenta son el anticoagulante lúpico, los anticuerpos anticardiolipina y los beta2-glicoproteina1.

Si te interesa obtener información más detallada sobre el SAF, te recomendamos seguir leyendo aquí: ¿Qué es el síndrome antifosfolípido?

Por otra parte, hay otros tipos de trombofilias adquiridas o secundarias que se relacionan con trastornos en la dieta, cuadros de mala absorción o desórdenes metabólicos, como la enfermedad celíaca o la insulinorresistencia.

¿Cómo se detecta la trombofilia?

Para hacer un diagnóstico de trombofilia, se suele realizar un análisis sanguíneo para comprobar los niveles de coagulación de la sangre en primer lugar.

También será necesario hacer un estudio más específico de trombofilias que incluya el análisis genético y/o coagulativo de los siguientes factores:

  • Anticuerpos estándar
  • Anticuerpos anti-proteína Z
  • Anticuerpos anti-anexina V
  • Factor V Leiden
  • Factor VIII
  • Factor XIII
  • Genotipo ABO
  • Homocisteína
  • Polimorfismo del factor XII (46 C/T)

Es muy probable que poco a poco se vayan descubriendo nuevos factores y polimorfismos genéticos que pueden alterar la coagulación sanguínea, por lo que los distintos test de diagnóstico que hay en el mercado se van actualizando constantemente.

En general, un estudio de trombofilias no suele hacerse a no ser que haya alguna indicación para ello como, por ejemplo, algún episodio trombótico, antecedentes familiares, abortos recurrentes, etc.

Indicaciones para hacer un estudio de trombofilia

En relación con el embarazo y las pérdidas gestacionales, los expertos consideran estudiar la trombofilia cuando se dan las siguientes situaciones:

  • Dos o más abortos espontáneos antes de las 10 semanas de embarazo.
  • Uno o más abortos espontáneos después de las 10 semanas de embarazo.
  • Parto prematuro de menos de 34 semanas de gestación.
  • Muerte fetal intrauterina.
  • Preeclampsia severa o temprana.
  • Desprendimiento prematuro de placenta (abruptio placentario).

La mayoría de personas que padecen trombofilia no presenta signos ni síntomas, por lo que es complicado diagnosticarla antes de que se produzca algún evento trombótico.

Tratamiento durante el embarazo

Una vez diagnosticada la trombofilia, es importante la colaboración del ginecólogo con el hematólogo para establecer un tratamiento adecuado que permita conseguir un embarazo a término.

Lo más habitual es recetar anticoagulantes, como aspirina y heparina, antes y durante todo el embarazo.

El fármaco más adecuado es la heparina de bajo peso molecular. Gracias a su administración, el pronóstico de estas mujeres ha mejorado considerablemente, no solo por reducir el riesgo de aborto, también ha solucionado muchos casos de fallos repetidos de implantación.

Esto se debe a todos los procesos en lo que actúa la heparina:

  • Tiene efecto anticoagulante y favorece la adecuada irrigación por la placenta.
  • Tiene propiedades antiinflamatorias e inmunomoduladoras.
  • Interactúa con moléculas de adhesión que participan en la implantación de los embriones.

En cuanto al seguimiento del embarazo, la mujer deberá acudir a realizarse todas las ecografías recomendadas para evaluar el crecimiento del bebé, la cantidad de líquido amniótico y el funcionamiento de la placenta.

En ocasiones, es posible que el especialista mande hacer reposo en función de los resultados obtenidos. Además, la mujer también deberá hacerse análisis de sangre para evaluar la función anticoagulante.

Reproducción asistida

Es posible que la trombofilia sea diagnosticada durante un proceso de reproducción asistida. Al no conseguir el embarazo, las parejas acuden a una clínica de fertilidad en la que empiezan a realizarse pruebas para averiguar la causa de no poder concebir.

Normalmente, las pruebas de trombofilia se realizan después de varios fallos de fecundación in vitro (FIV) sin ninguna otra causa aparente.

Es importante hacer el estudio de trombofilias antes de recurrir a la ovodonación, a no ser que la causa de infertilidad sea la baja reserva ovárica. Si se utilizan óvulos de donante en mujeres con trombofilia, los fallos de implantación y abortos recurrentes tendrán lugar igualmente.

Si se consigue averiguar que la mujer sufre trombofilia, la estrategia a seguir será pautar aspirina y heparina durante la estimulación ovárica controlada.

De esta manera, un alto porcentaje de mujeres consigue quedarse embarazadas y que llegue a nacer un niño sano.

A pesar de todo, algunas mujeres siguen teniendo pérdidas gestacionales aún con la medicación anticoagulante y son incapaces de gestar un bebé a término. Llegados a este punto, la única manera de poder tener un hijo biológico será la gestación subrogada.

La gestación subrogada es el tratamiento de reproducción asistida que más engaños y dudas genera. La transparencia es uno de nuestros rigurosos criterios a la hora de recomendar clínicas y agencias. Puedes usar esta herramienta para obtener un informe de situación actualizado con todos los detalles para resolver tus dudas y evitar engaños.

Preguntas de los usuarios

¿Por qué el embarazo aumenta el riesgo de trombosis?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Porque el cuerpo de la mujer sufre muchos cambios, entre ellos cambios en la composición sanguínea:

  • Aumento en la síntesis de factores de coagulación
  • Incremento de la resistencia de la proteína C activada
  • Disminución de anticoagulantes naturales como la proteína S
  • Mayor estasis venosa

Todas estas variaciones provocan la producción de trombina, lo que puede desencadenar una trombosis en los vasos de la placenta y la detención del desarrollo fetal.

¿Qué cuidados especiales deben llevarse a cabo en un embarazo con trombofilia?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Además de todos los controles prenatales que se hacen de forma rutinaria en todos los embarazos, las mujeres con trombofilias deberán llevar un seguimiento de su tratamiento con heparina en diferentes momentos. Para ello, se realizan las siguientes pruebas:

Ecografía doppler
para comprobar que el flujo de sangre en la arteria umbilical es adecuado y que el bebé recibe los nutrientes y oxígeno suficientes. También sirve para ver el crecimiento y desarrollo fetal.
Monitoreo de la frecuencia cardíaca
comprueba la frecuencia cardíaca del bebé y su variación cuando éste se mueve. Sirve para asegurarse de que el bebé recibe suficiente oxígeno.
Análisis de sangre
para comprobar que la anticoagulación se encuentra dentro del rango terapéutico esperado.

¿Hay algún tipo de dieta para combatir la trombofilia?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

No hay una dieta específica que consiga curar la trombofilia. No obstante, algunos alimentos pueden ayudar a fortalecer el sistema inmunitario y a mejorar la salud cardiovascular.

Por ejemplo, el limón es útil para eliminar toxinas, el aceite de oliva reduce el nivel del colesterol malo o LDL de la sangre, el aguacate tiene múltiples beneficios, el ajo tiene efectos anticoagulantes, la alcachofa ayuda a prevenir trombos y embolias, el apio es rico en antioxidantes y fitoelementos que regulan la tensión arterial, el zumo de arándanos mejora la circulación sanguínea, el vino tinto reduce la posibilidad de sufrir un ataque cardíaco o una trombosis, la zanahoria previene los ataques cardíacos y equilibra los niveles de colesterol, etc.

Lectura recomendada

Si necesitas obtener más información sobre la gestación subrogada y cuáles son sus indicaciones, te recomendamos entrar en el siguiente artículo: ¿Qué es la gestación subrogada?

Además de la trombofilia, hay otras enfermedades que provocan incapacidad para gestar. Puedes encontrarlas todas aquí: Maternidad subrogada por enfermedades que impiden el embarazo.

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Autores y colaboradores

 Zaira Salvador
Zaira Salvador
Embrióloga
Licenciada en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y especialista en reproducción asistida con el Máster en Biotecnología de la Reproducción Humana por el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) y la Universidad de Valencia. Más sobre Zaira Salvador

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3 comentarios

  1. Destacado
    Dani09

    ¿Qué es el genotipo ABO?

    • Avatar de Zaira Salvador

      Hola Dani09,

      El sistema ABO es uno de los tipos de clasificación de la sangre en función de los antígenos A o B heredados del padre y de la madre. El otro tipo de clasificación de la sangre es el factor Rh.

      En definitiva, esta prueba sirve para identificar el grupo sanguíneo de cada uno.

      Espero haberte ayudado.

      Un saludo

  1. Fernanda Hu

    Yo tengo la enfermedad de Leiden, puede que me cueste quedarme embarazada, la verdad es que puedo hacer vida completamente normal, no me afecta en nada.