Tras la unión del óvulo y el espermatozoide, se comprueba si la fecudnación ha tenido lugar, es decir, si hemos obtenido un cigoto. El cigoto se caracteriza por la presencia de dos corpúsculos polares (CP) y dos pronúcleos (PN). A partir de entonces, se inician las sucesivas divisiones del embrión hasta el estadio de mórula (día 4) y de blastocisto (días 5 y 6).

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