Responder las preguntas de los niños sobre gestación subrogada

Muchas parejas se sienten incómodas ante las preguntas de sus hijos sobre cómo llegaron al mundo, pero aquellas que han necesitado la gestación subrogada para tenerlos pueden sentirse abrumados y con dudas sobre si contarles o no la verdad sobre su origen.

¿Cómo sería mejor responder ante esta situación? ¿Merece la pena contarles que nacieron gracias a la gestación por sustitución o es mejor no hacerlo? Estas suelen ser las primeras preguntas que se hace un padre incluso antes de que lleguen las dudas del niño y cuya respuesta hay que tener pensada antes de que se presente la situación.

Lo más recomendable es abordar siempre el tema con naturalidad, con honestidad y de forma sencilla para que los niños puedan comprender y asimilar las respuestas de los padres.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Índice

Responder las preguntas de los niños sobre gestación subrogada

¿Debo contarle al niño la verdad sobre su origen?

La gestación subrogada es el último recurso para las parejas heterosexuales que no pueden tener hijos. La mayoría han pasado por numerosos tratamientos fallidos de reproducción asistida y han experimentado la angustia que supone no lograr el tan deseado embarazo.

Una vez lo consiguen después de tanta frustración, el hecho de que haya sido otra mujer la que haya llevado al niño en su vientre es algo sin importancia, ya que por fin tienen a su bebé en brazos.

Aún así, algunas parejas pueden rechazar la idea de contarle a sus hijos que han necesitado la ayuda de otra mujer para tenerlos. El motivo principal puede ser el miedo al rechazo y la confusión que creen que puede generar en el menor.

Sin embargo, los niños muchas veces nos sorprenden. Valoramos la situación desde nuestra perspectiva de adultos, con nuestros prejuicios y con nuestra idea de “normalidad” ya establecida. Los niños son como un libro en blanco, no juzgan y aprenden de sus padres y de las personas de su entorno. Entonces, ¿por qué no contárselo?

Toda persona tiene derecho a conocer su origen, y en el caso de los niños saber de dónde vienen es especialmente importante, ya que están empezando a formar su identidad y este aspecto es imprescindible para ello.

En caso de haber nacido además mediante gametos de donante, también es primordial que lo sepa por temas médicos. Mantener un secreto de por vida puede parecer algo sencillo, pero que no se hable del tema no significa que no pueda enterase por otros medios. En este caso podría saberlo, por ejemplo, por la aparición de alguna afección o enfermedad.

El secretismo puede ser muy negativo y crear traumas que repercutan en la relación entre los padres y el niño, por lo que la mejor solución es la honestidad. Cuando el niño pregunta por su origen, al igual que por cualquier otra cosa, la sinceridad es la clave.

Mentir en un tema tan importante puede hacer que el niño sienta vergüenza, culpabilidad y desconfianza, además de crear una visión negativa de la gestación subrogada y de la donación de óvulos.

¿Cuándo y cómo contestar?

Una vez los padres han decidido contarle su historia la niño y responder abiertamente sus preguntas viene la cuestión de cómo y cuándo es mejor contarlo.

Desde edades muy tempranas los niños se hacen preguntas similares a las siguientes: ¿yo salí de tu tripita? ¿cómo salí de ahí? Ante esto, lo más beneficioso es contestarle de la manera más sencilla posible y en ese mismo instante, no es conveniente esperar a “cuando sea mayor para entenderlo”, hacerlo a edades más tardías puede afectarle negativamente.

Al decirle que una mujer les ayudó a que él pudiera nacer y que ella fue la que lo llevó en su tripita, el niño puede preguntar por qué fue ella y no su mamá la que hizo esto. Puede ser una situación dura y compleja que se solucionaría con una respuesta como “Mamá no podía porque estaba malita”. Esta es una explicación que el niño es capaz de entender, ya que todos los niños han estado enfermos alguna vez.

Para explicar su nacimiento, los padres pueden leerle cuentos específicos para niños nacidos por gestación subrogada, y si han hecho previamente un librito de bebé pueden mostrárselo para explicarle con fotos su historia.

A medida que va creciendo se puede ampliar la información y contárselo con mayor complejidad, siempre adecuándose a su edad y capacidad de comprensión.

Un comentario

  1. avatar
    Lola

    Con ciertos temas con los niños los adultos nos ponemos nerviosos y vemos un problema donde no lo hay. Ellos notan que se les esconde información y lo asocian a un tema tabú, que no es bueno. Hay que responder sus preguntas, no decirles que ya entenderán cuando sean mayores. Esto es algo que muchos padres no entienden y me repatea.

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