Gestación subrogada: derechos humanos y salud reproductiva

La gestación subrogada, empleada como solución para muchas personas que sufren problemas de fertilidad, no está permitida en España. Vista por muchos como una forma de explotación de las mujeres por el hecho de “alquilar su útero” —de ahí la denominación popular vientre de alquiler—, está considerada por otros como un vía para la consecución del derecho humano fundamental a formar una familia.

Según diferentes especialistas jurídicos, esto afecta en general a los derechos humanos de las personas que intervienen, especialmente los de los recién nacidos. En lo que sigue exponemos los principios básicos de la OMS, así como los derechos humanos básicos que podrían verse vulnerados, los derechos mencionados en la Constitución Española y otros aspectos a tener en cuenta.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Principios de la OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS), en relación a la reproducción asistida, aboga por el grado máximo de salud que se pueda lograr en su Constitución, concretamente en el preámbulo de la misma:

El goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social

Y continúa así:

La salud de todos los pueblos es una condición fundamental para lograr la paz y la seguridad […] La desigualdad de los diversos países en lo relativo al fomento de la salud y el control de las enfermedades, sobre todo las transmisibles, constituye un peligro común

En este sentido, los defensores de la maternidad subrogada como derecho reproductivo argumentan que, ante la imposibilidad de tener hijos propios por razones médicas, la gestación por sustitución puede ser la solución, es decir, podría ser la única vía por la que alcanzar el grado máximo de salud en caso de:

  • Ausencia de útero: por causa congénita (Síndrome de Rockitansky) o adquirida (extirpación del útero o histerectomía)
  • Enfermedades por las que el embarazo podría poner en riesgo grave la salud de la mujer o el feto
  • Alteraciones o malformaciones uterinas

Por tanto, cualquier conducta que impida el acceso a este tratamiento como camino para subsanar los diferentes problemas de fertilidad en uno o ambos miembros de la pareja es una negación a este derecho en materia de salud reproductiva.

¿Vulnera algún derecho la ley española?

En el Título I de la Constitución Española (CE) (“De los derechos y deberes fundamentales”), son varios los artículos que hacen referencia a una serie de derechos humanos a los que toda persona debería poder tener acceso. Cabe destacar, además, el Artículo 10.2.:

Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España

De todos ellos destacamos, por su relación con la gestación subrogada, los siguientes:

Protección de la familia
«Los poderes públicos aseguran la protección social, económica y jurídica de la familia».
Libre desarrollo de la personalidad
«La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social».
Intimidad personal y familiar
«Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen».

Derecho de igualdad y gestación subrogada en España

Tal y como se establece en el artículo 10 de la Ley 14/2006 sobre las técnicas de reproducción humana asistida, el contrato de gestación subrogada es nulo en pleno derecho, lo cual conlleva ciertas consecuencias en cuanto a la vulneración del derecho de igualdad:

  • Afectación del derecho de igualdad de la filiación de los hijos/as con independencia de la técnica reproductiva por la que hayan nacido.
  • Afectación del derecho a la igualdad de todas las personas con independencia de su orientación sexual. Esto hace referencia a las parejas homosexuales u hombres que deciden ser padres en solitario. No hay igualdad de derechos reproductivos como manifestación de la libertad afectivo-sexual.
  • Afectación del derecho de igualdad económica: puesto que las parejas que eligen someterse a la gestación subrogada han de hacerlo en el extranjero, se ve implicado un despliegue de recursos económicos muy grande al que muchas no pueden hacer frente.

La interpretación de estos derechos humanos ha de realizarse dando prioridad a lo establecido por los órganos de aplicación de los convenios y tratados internacionales en materia de protección de los derechos humanos fundamentales.

Tribunal Europeo de los Derechos Humanos

En España, al igual que en otros países miembros de la Unión Europea como Italia o Francia, el orden público internacional impide que se reconozca la filiación de los niños nacidos por gestación subrogada partiendo de la base de la nulidad del contrato gestacional.

Ante esta situación, el TEDH defiende lo siguiente:

El derecho de que una técnica reproductiva determinada sea ilegal en un país de Europa no debe privar a los niños nacidos en el extranjero por esa misma técnica del reconocimiento de la filiación en el país de origen de sus padres de intención

Así, de acuerdo con esta declaración, la prohibición de la técnica vulnera el derecho de intimidad de los menores garantizado por el Convenio Europeo de Derechos Humanos y Libertades Fundamentales, debido que no ve reconocida su propia identidad en el país de sus padres y, por ende, en su país de origen. De esta manera, se deja a los niños en una especie de limbo o incertidumbre jurídica, lo que afecta a su intimidad y nacionalidad.

Aquí aplicamos el principio del interés superior del menor, recogido en varios tratados internacionales, tales como la Declaración de los Derechos del Niño (1959; párrafo 2).

Tal y como defiende el TEDH, el hecho de que una técnica reproductiva determinada sea ilegal en un país de Europa no debe privar a los niños nacidos en el extranjero por esa misma técnica del reconocimiento de la filiación en el país de origen de sus padres de intención.

Explotación de la mujer y dignidad humana

En la otra cara de la moneda encontramos a quienes consideran que la gestación subrogada vulnera los derechos humanos de las mujeres y la igualdad de género. Hablamos de quienes la ven como una forma de explotación y mercantilización del cuerpo femenino.

En este sentido, la ausencia de regulación podría dar lugar al tráfico internacional de menores mediante la explotación de las mujeres en situación de precariedad económica.

El hecho de que haya dinero de por medio contribuye a que mujeres en situación de precariedad económica accedan a ser gestantes subrogadas por el mero hecho de ser compensadas económicamente. Esto podría verse como una forma de “embarazo forzado”, una forma de esclavitud sexual de acuerdo con el Estatuto de Roma.

La Declaración y Programa de Acción de Viena (1993), la cual refuerza la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Carta de las Naciones Unidas, condena los embarazos forzados como:

[…] violaciones de los principios fundamentales de los derechos humanos internacionales y del derecho humanitario […]

Uno de los principales derechos vulnerados mediante el “vientre de alquiler” es la dignidad humana, la cual nos exige no considerar nunca a un ser humano como una cosa o “envase” comercializable. También afecta al derecho a la identidad del niño, puesto que queda privado del vínculo con la mujer que lo gestó.

Preguntas de los usuarios

¿Puede la falta de regulación del vientre de alquiler dar pie a la violación de derechos humanos?

Existen opiniones dispares en torno a esta cuestión. En cualquier caso, la falta de regulación por parte de un Estado puede dar pie a que se actúe de forma privada, de manera que las personas que acuden a dicha técnica reproductiva no estarían protegidas ni amparadas por el gobierno.

¿En qué sentido está relacionado el derecho al desarrollo de la personalidad con la maternidad subrogada?

El derecho al desarrollo de la personalidad hace referencia al reconocimiento por parte del Estado de la facultad natural de cada persona para ser, de manera individual, quien quiere ser, sin coacción, ni controles injustificados o impedimentos.

En este sentido, este derecho recogido por la Constitución Española en el Título I. De los derechos y deberes fundamentales, Art. 10, podría aplicarse tanto desde el punto de vista de los padres de intención como el de la gestante: ambos tienen derecho a ser y actuar como deseen, sirviéndose libremente de su cuerpo.

¿Qué dice el Derecho Comparado sobre la maternidad subrogada?

Actualmente, no hay ningún instrumento legal a escala internacional en materia de gestación subrogada, sino que la ley de cada país está regulada acorde a su propio ordenamiento jurídico. Así, mientras que en algunos países tiene incluso consecuencias en el orden penal (p. ej. en Alemania), en otros está ampliamente aprobada y accesible para todo tipo de personas.

Lectura recomendada

Como vemos, la gestación subrogada, ya sea para bien o para mal, es un tratamiento que acerca la paternidad a muchas familias no exento de controversia. En él, son varios los derechos humanos que se ven vulnerados. Para saber más sobre el punto de vista ético, no te pierdas este artículo: Gestación subrogada: ¿a favor o en contra?

Por otro lado, es muy importante conocer las razones que pueden llevar a cada parte implicada a recurrir a este tratamiento. Aunque, aún así, puede verse como una opción prescindible, cabe conocer todos los puntos de vista para entender mejor las diferentes posturas. Aprende más aquí: Razones de la maternidad subrogada.

A lo largo del artículo hemos hecho varias referencias a la Ley española 14/2006 sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida. ¿Quieres saber qué otros aspectos se abordan en la misma? Te lo contamos al detalle en este artículo: Ley de Reproducción Asistida en España.

2 comentarios

  1. avatar
    Francis

    Mi pareja y yo nos planteamos tener un hijo por este método de la gestación subrogada y finalmente lo descartamos porque, tras buscar mucha información y documentarnos bien sobre el tema, descubrimos que Estados Unidos era el único sitio que nos ofrecía garantías legales y seguridad y la verdad, no podíamos hacer frente al gasto de dinero que suponía. Por esta razón, descartamos la idea del niño y ahora estamos en trámites de adopción. Así que, desde mi punto de vista, el hecho de que no esté legalizada la técnica en España sí es un claro acto de desigualdad, en mi caso sobretodo económico.

  2. avatar
    Lucas

    Es cierto que hay diferentes posturas y muchos caminos por los que optar… pero creo que hay muchos más derechos que favorecen la aprobación de esta técnica en nuestro país que derechos o principios que nos lleven a cuestionarnos su viabilidad.

    Yo por mi parte creo que el derecho a la familia y a la igualdad son los dos más afectados en este sentido, sobre todo en España. Aquí, por cierto, la población está envejecida y no debería negarse el nacimiento de bebés. Entiendo que la gestación subrogada por placer no se permita (¿para qué?) pero cuando es por una causa médica… no veo razón por la que hacerle a una mujer sin el suficiente dinero como para pagarlo tener q irse a otro país solo porque unos pocos no lo vean igual… Aquí entra el tema del derecho a la igualdad económica que mencionáis en el artículo.

    Esta es solo mi opinión.

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