Tras la fecundación, se forma el cigoto, que irá evolucionando día a día y aumentando el número de células.

Aproximadamente en su día 4 de evolución, sus células empiezan a compactarse y se hace complicado distinguirlas. Este estado es el que llamamos mórula.

Puedes leer el artículo completo en:    48

Las cookies nos permiten ofrecerle publicidad personalizada y recopilar datos estadísticos. Si continua navegando consideramos que acepta nuestra política de cookies.   Aceptar