Efectos, consecuencias y riesgos de la maternidad subrogada

Por (psicóloga), (embrióloga) y (embrióloga).
Actualizado el 07/04/2017

La gestación subrogada, también conocida como maternidad subrogada, subrogación uterina o, de forma más ofensiva, vientre de alquiler, es la técnica de reproducción asistida que mayor variedad de opiniones suscita debido a las consecuencias éticas, jurídicas, médicas y psicológicas que pueden derivarse de su aplicación.

Por ello, es importante valorar los posibles efectos y riesgos tanto para la gestante subrogada, conocida como madre gestante o madre de alquiler, como para los padres de intención y el futuro bebé.

Aspectos psicológicos

La gestación subrogada o por sustitución es un proceso reproductivo por el que una mujer gesta el bebé de otra mujer, hombre o pareja y lo entrega a éstos tras el nacimiento.

Se trata de un procedimiento que rompe con el concepto tradicional de madre, considerada como la mujer que da a luz. Por esta razón, muchos se preguntan si someterse a esta técnica puede conllevar algún tipo de efecto o riesgo psicológico, tanto para la gestante, por tener que entregar al bebé que ha gestado, como para los futuros padres, por tener que recurrir a esta técnica.

Gestante subrogada

Aunque la gestante tiene claro que el bebé que gesta durante 9 meses no es su hijo (y así lo declara en el contrato de gestación subrogada), existe el conocido vínculo materno-fetal, pues el bebé se alimenta y crece gracias a las aportaciones de la mujer que lo gesta. Por esta razón, es inevitable que exista un pequeño sentimiento de pena o impotencia al entregar al bebé.

No obstante, como muchas mujeres gestantes indican:

Es fundamental entender el proceso y ser consciente de que el bebé que gestas no es hijo tuyo. Esto reduce muchísimo el vínculo maternal y evita el sufrimiento por la entrega a sus verdaderos padres.

El coste emocional es grande y no todas las mujeres están capacitadas para ser gestantes en un proceso de subrogación de útero. Ésta es la razón por la que las agencias de gestación subrogada hacen numerosas pruebas médicas y psicológicas a las gestantes antes de iniciar el embarazo subrogado.

De esta forma, se aseguran de que la gestante subrogada está preparada para actuar como tal, por propia voluntad y sin presión moral alguna, reduciendo así las posibles consecuencias negativas a nivel emocional.

No debemos olvidar que existe también un efecto positivo, pues el ayudar a otras personas a cumplir su mayor sueño (tener un hijo) aumenta la autoestima de las gestantes y les hace sentir que son mejores personas.

Padres de intención

Para los futuros padres tampoco es fácil iniciar este tipo de procedimiento. A algunos les cuesta asumir la necesidad de este tratamiento, otros pueden pensar que su hijo no les querrá por haber sido gestado por una mujer ‘extraña’, etc.

En este sentido, también es importante que los futuros padres por gestación subrogada entiendan y acepten lo que ello supone: la renuncia al vínculo de la gestación y el parto, así como, en algunos casos, a la carga genética (si es necesario recurrir a la donación de óvulos y/o semen).

Por otra parte, el tremendo dolor que supone para muchas parejas la incapacidad de concebir y el enorme deseo por tener un hijo les lleva a dedicar grandes esfuerzos por la gestante.

A pesar de que muchos puedan creer que esta dedicación es puro egoísmo, la verdad es que la gran mayoría de las familias intencionales se preocupan por la salud de la gestante e intentan que no suponga un trauma para ella el hecho de entregarles el bebé. El objetivo y deseo final de estas familias es tener a su bebé en casa pero, aunque algunos no lo crean, también piensan en la gestante subrogada, sus intereses y su salud.

En este sentido, es recomendable que exista relación entre la gestante y los futuros padres, pues ello hará que ambas partes se vuelquen más emocionalmente y ayudará a reducir los efectos negativos.

La gestación subrogada es el tratamiento de reproducción asistida más complejo. Por ello, es importante que te pongas en manos de buenos profesionales. Si no conoces empresas de confianza, esta herramienta te mostrará los destinos que permiten tu modelo de familia y te facilitará un informe de situación actualizado, además de un presupuesto orientativo.

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Problemas sociales

Son muchas las críticas que recibe la maternidad subrogada por gran parte de la sociedad. Una de las razones principales es que muchos consideran que este método contempla la maternidad como un negocio y, el cuerpo de la mujer, como una mercancía.

Poca, aunque cada vez más gente entiende la gestación subrogada como una oportunidad para muchas personas y parejas de poder crear una familia. Pero ¿cambiaría la visión comercial o de negocio si el contrato fuera altruista?

Si bien es cierto que las mujeres que se ofrecen a gestar reciben una compensación económica, ello no tiene por qué ser sinónimo de explotación o un negocio. ¿Acaso no se da compensación económica a los participantes en pruebas clínicas de fármacos, tratamientos médicos o donación de gametos (óvulos y semen)? ¿Por qué entonces la gestación subrogada no recibe la misma aceptación social?

Cuando el embarazo subrogado puede suponer un problema social a la gestante, como ocurre en algunos países donde las gestantes esconden su intervención en el proceso y donde es el marido o tutor quien decide si pueden actuar como tal, podemos pensar en explotación, mala praxis y falta de libertad.

Los destinos que vulneran los derechos básicos de la mujer en la mayoría de ámbitos sociales no respetan los intereses y decisiones de la gestante al aplicar el embarazo subrogado. Esta forma de hacer ‘gestación subrogada’ es y debe ser rechazada por la sociedad general.

Sin embargo, cuando el proceso se hace bajo unas garantías legales y la gestante decide por ella misma, de forma libre y consciente, actuar como tal, no solo no lo esconde sino que se siente orgullosa de poder ayudar a los demás. Esto es realmente la gestación subrogada defendible que se aplica en países donde la mayoría de la sociedad general acepta y entiende la subrogación uterina como un medio más de procreación.

Síntomas y consecuencias físicas del embarazo

El embarazo es un estado del organismo caracterizado por los cambios tanto a nivel físico como emocional. El flujo hormonal de la mujer es muy distinto al habitual y ello tiene una serie de efectos secundarios muy variantes entre unas y otras mujeres.

Hay a quienes la variación de hormonas les sienta bien, les hace sentir más felices y relajadas. Por el contrario, hay otras embarazadas que no toleran tan bien el cambio de hormonas.

En cualquier caso, existen una serie de cambios generales como el aumento de peso, la hinchazón, la pesadez, las variaciones del apetito y la micción, el dolor de espalda o la mayor sensibilidad que ocurren en prácticamente todas las gestantes.

En un proceso de gestación subrogada es requisito indispensable que la gestante haya pasado por un embarazo previo, pues solo de esa manera puede conocer de primera mano los posibles cambios físicos y emocionales que ello supone.

Ha de estar dispuesta a pasar por ello por otras personas y no por ella misma, pues la gestación que va a llevar a término no es de su propio hijo. También debe tener claro que, aunque en la mayoría de casos se recupera el estado habitual tras el parto, no siempre ocurre.

Existen consecuencias como la aparición de estrías, el peso ganado, la posible cicatriz del parto, etc. que no siempre desaparecen.

Además, es fundamental que la gestante sea consciente de los riesgos que pueden derivarse del embarazo y el parto y así lo firme en el contrato de gestación subrogada.

Efectos jurídicos

Desde el punto de vista legal, una de las principales preocupaciones de la gestación subrogada es la filiación del menor nacido por este método.

La subrogación uterina da la posibilidad de que una mujer renuncie a la calificación jurídica de madre, que se le otorga por haber gestado y dado a luz a un bebé. Esto abre un nuevo planteamiento legal, pues la maternidad debe ser asignada.

Ya que la gestación subrogada no está permitida en España (aquí la madre es la mujer que da a luz, a excepción de los casos de adopción), el planteamiento es relativo al derecho internacional, pues los casos de subrogación de útero son llevados a cabo en el extranjero.

En este sentido, la Dirección General de Registros y del Notariado (DGRN), tal y como indica en su Instrucción de 2010, permite la determinación de la filiación en favor de los padres de intención cuando así ha sido dictaminado por una sentencia judicial previa al nacimiento del menor.

Debemos destacar que se trata de una instrucción y no una ley, por lo que existe la posibilidad de anulación de la misma. En este caso, entre otras consecuencias jurídicas, el registro del bebé sería cuestionado.

En caso de no disponer de una resolución válida por parte de un juez (no en todos los países se hace juicio), se podrá establecer la paternidad del padre de intención por prueba genética y la posterior adopción por parte de su pareja.

Las complicaciones a nivel legal pueden surgir en situaciones como las siguientes:

  • Los padres de intención no aportan la carga genética del hijo
  • La gestante no renuncia a sus derechos de maternidad
  • Existe sospecha de fraude o mala praxis del proceso
  • La gestante o padres de intención no respetan lo acordado en el contrato de gestación subrogada

En caso de problemas legales que impidan reconocer al bebé como hijo de los padres de intención, éstos no podrían regresar a España con el menor.

Si quieres saber más sobre aspectos y consecuencias legales de la maternidad subrogada puedes leer este artículo: ¿Qué dice la ley sobre gestación subrogada?

Preguntas de los usuarios

Psicológicamente hablando, ¿se cree que la gestación subrogada puede suponer un problema para los participantes, es decir, tanto a los padres de intención como a la gestante y al feto?

Por Dra. Amalia Bayonas (psicóloga).

Todo lo que no sea puramente “natural” y que implique una intervención externa en materia reproductiva requiere de un trabajo de procesamiento mental. Más en este caso en que la gestación se desarrolla externamente. Lo normal es que de inicio nos cause cierta aprensión e incluso rechazo. Pero al entrar en conflicto esta reacción con el fuerte deseo de tener un hijo necesariamente pasamos a valorar otras opciones y acabamos aceptando en la mayoría de las ocasiones aquella alternativa o técnica que dé solución a nuestro problema.

Además de la reacción que nos genere la técnica en si misma, luego intervienen en el proceso de aceptación psicológica los “mandatos internos” culturales, familiares, el posible “estigma” de no poder gestar, el tener que explicar a terceros… que añaden más dificultad al tema.

En cuanto al niño, estos suelen integrar los sucesos vitales en función de cómo se lo presentan sus allegados. Si los padres lo explican con naturalidad y centrándose en la alegría de su nacimiento, el niño no lo va a vivir negativamente. Los niños nacen como libros en blanco y somos nosotros quienes escribimos en ellos.

¿Qué consecuencias jurídicas tiene hacer el vientre de alquiler en España?

Por Andrea Rodrigo (embrióloga).

La Ley española sobre Técnica de Reproducción Humana Asistida indica en su artículo 10 que el contrato de gestación subrogada es nulo de pleno derecho y que la madre legal del menor es la mujer que da a luz.

Por tanto, una de las principales consecuencias negativas para los futuros padres es la adjudicación de la filiación a la gestante subrogada. Eso significa que, puesto que el contrato no es vinculante, no hay seguridad legal de este proceso si se lleva a cabo en España.

¿Cuáles son los principales riesgos de la maternidad subrogada a nivel médico?

Por Andrea Rodrigo (embrióloga).

A nivel médico, la gestación subrogada es igual a un embarazo logrado mediante un proceso de fecundación in vitro (FIV) con la única diferencia de que el embrión creado es transferido al útero de una mujer que no será finalmente reconocida como la madre.

En este sentido, los riesgos para la gestante son los mismos que los asociados a un embarazo natural así como aquellos derivados del proceso de transferencia.

En cuanto a los padres de intención, los riesgos o posibles efectos negativos hacen referencia a la obtención de los gametos: óvulos y espermatozoides. El proceso de recogida de los óvulos es algo más complejo y, por tanto sujeto a mayores riesgos. No obstante, las consecuencias graves son muy poco probables.

¿Qué puede salir mal a la hora de llevar a cabo un proceso de gestación subrogada?

Por Cristina Mestre (embrióloga).

Como práctica de reproducción asistida, puede salir mal exactamente lo mismo que en cualquiera de estas técnicas. Por ejemplo, que no sea posible obtener embriones de calidad para la transferencia, que no se consiga el embarazo en el primer tratamiento y se requieran más intentos o que se decida transferir más de un embrión y se produzca un embarazo múltiple.

A nivel médico, puede salir mal lo mismo que en cualquier embarazo convencional, como puede ser: diabetes gestacional, complicaciones en el parto, etc. Lo mismo que en cualquier otro embarazo.

A nivel legal… bueno, esto depende más del país en el que se realice la técnica y la legislación que éste tenga más que de la técnica en sí.

Si hablamos de un país donde la técnica es legal, donde los padres intencionales son reconocidos como tales desde el momento en que firman el contrato con la gestante, lo que implica que todos los derechos y obligaciones de filiación corresponden a los padres intencionales… entonces no hay motivo para que algo salga mal.

Las cosas salen mal cuando no están reguladas. La falta de legislación o la libertad de interpretación de la legislación incompleta son las situaciones que acarrean problemas.

Hay casos como el ocurrido con la pareja de australianos que tuvo dos hijos por gestación subrogada en Tailandia y abandonaron a uno de ellos por tener síndrome de Down.

Si hubiera existido una legislación que no solo protegiera sus derechos como padres intencionales, sino que, además, exigiera el cumplimiento de sus obligaciones filiales, eso no hubiera pasado o por lo menos, de haber ocurrido, hubiera habido unas consecuencias legales para esos padres por abandono de un menor.

Lectura recomendada

En este artículo hemos hablado de las consecuencias generales de la gestación subrogada. Sin embargo, uno de los aspectos más preocupantes de la subrogación de útero es el efecto sobre la gestante o mujer que pare. En el siguiente enlace puedes leer un estudio sobre ello: ¿Cuáles son los efectos de la gestación por sustitución para la gestante?

Otro de los temas de debate que giran en torno a la subrogación uterina hace referencia a las consecuencias del nacimiento de un bebé a través de este método en relación a su desarrollo. Hablamos con detalle sobre esto en este artículo: Estudio sobre el efecto de la gestación subrogada en los niños nacidos por medio de este proceso.

Los posibles riesgos y efectos que se derivan de la gestación subrogada son uno de los aspectos que resaltan la variedad de opiniones sobre esta técnica de reproducción. ¿Quieres conocer otros argumentos a favor y en contra de la gestación subrogada? Pincha en este enlace: Argumentos y opiniones sobre gestación por sustitución.

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Bibliografía

Autores y colaboradores

Dra. Amalia Bayonas
Dra. Amalia Bayonas
Psicóloga
Graduada en Psicología por la Universidad de Miami, Florida, con más de 20 años de experiencia en el tratamiento de los aspectos psicológicos que se relacionan y afectan a los pacientes de reproducción asistida. Realización de talleres y charlas a pacientes y profesionales, trabajos de investigación y campañas de prevención y bienestar emocional. Responsable del gabinete psicológico de FIV Valencia. Más sobre Dra. Amalia Bayonas
Número de colegiado: PV 3734
 Andrea Rodrigo
Andrea Rodrigo
Embrióloga
Licenciada en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) con Máster Universitario en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida, impartido por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Postgrado de Experto en Genética Médica. Más sobre Andrea Rodrigo
 Cristina Mestre
Cristina Mestre
Embrióloga
Licenciada en Ciencias Biológicas, Genética y Reproducción Humana por la Universidad de Valencia (UV). Máster Universitario en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la UV con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Embrióloga en IVI Barcelona. Más sobre Cristina Mestre

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