Durante el embarazo y el parto se producen una serie de cambios fisiológicos en el sistema cardiovascular. Estos cambios no suponen ningún problema en la mayoría de mujeres, pero aquellas que tienen enfermedades cardiovasculares o cardipatías pueden tener un elevado riesgo en la gestación.

Por esta razón, algunas mujeres con cardiopatías necesitan recurrir a la gestación subrogada para tener un hijo sin que ello suponga un riesgo para su salud o la del futuro bebé.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Las cardiopatías, ya sean congénitas o adquiridas, suponen la primera causa de muerte materna de origen no obstétrico, por lo que es imprescindible acudir al médico para obtener asesoramiento si se desea tener un embarazo.

Actualmente entre 0.2 y el 4% de todos los embarazos que tienen lugar en los países desarrollados se complican por enfermedades cardiovasculares y está en aumento el número de mujeres que sufre problemas cardiovasculares durante el embarazo.

La mayoría de mujeres con cardiopatías no tienen problemas para llevar un embarazo a término, pero esto dependerá de la gravedad de la patología, por lo que debe ser evaluada por un médico cardiólogo.

Cambios cardiovasculares en el embarazo

El embarazo es una condición en la que el metabolismo de la mujer debe aumentar para satisfacer sus necesidades y las del feto. Para poder cubrir la demanda metabólica tiene que haber una serie de modificaciones en el sistema cardiovascular, que son debidas a cambios hormonales, a la presencia de la circulación uteroplacentaria y al aumento del tamaño del útero.

La adaptación comienza en una fase muy temprana del embarazo y se va haciendo cada vez más notoria conforme avanza el embarazo. Los cambios más importantes que se producen en el sistema circulatorio en el embarazo son el aumento del volumen sanguíneo, de la frecuencia cardiaca y del gasto cardiaco, y el descenso de las resistencias periféricas y de la presión arterial.

El volumen de sangre aumenta en un 30-50% para adaptarse a la demanda del feto, que necesita un mayor aporte de sangre a partir de la sexta semana de gestación. El máximo volumen se alcanza a las semanas 20-24 y se mantiene hasta el nacimiento del bebé.

Al aumentar el volumen de sangre de la mujer es necesario que su corazón bombee más rápido, por lo que el ritmo cardiaco pasa de 10 a 15 latidos por minuto y en consecuencia sube el gasto cardiaco en un 30-40%.

Por otro lado, la presión arterial disminuye debido a la dilatación de los vasos sanguíneos. Esta disminución es más llamativa en el segundo trimestre y deja de serlo al final del embarazo. El corazón también se dilata y puede puede aumentar su tamaño hasta un 30%.

Estos cambios fisiológicos que ocurren durante el embarazo pueden aumentar el riesgo de complicaciones, tanto para la madre como para el feto, en las mujeres con cardiopatías.

Cardiopatías y embarazo

Debido la necesidad de aumentar el volumen sanguíneo y el gasto cardiaco, es posible que tenga lugar una descompensación cardiaca. Por ello, existe una mayor incidencia de complicaciones fetales y neonatales en las embarazadas con cardiopatía en comparación con la población general.

Los momentos de especial riesgo de descompensación corresponden al final del primer trimestre (entre las semanas 28 y 32 de gestación), al parto y al puerperio precoz (10 primeros días tras el alumbramiento).

Las principales complicaciones son el parto prematuro, el retraso del crecimiento intrauterino, el sufrimiento fetal, la hemorragia intracraneal y una mortalidad perinatal del 18%. Esto supone que la mortalidad es diez veces superior a la que tiene lugar en la población general.

A continuación se mencionan las enfermedades cardiovasculares asociadas con un elevado riesgo de complicaciones durante el embarazo:

  • Hipertensión pulmonar
  • Síndrome de Eisenmenger
  • Síndrome de Marfan con dilatación de la aorta
  • Disfunción sistólica grave del ventrículo izquierdo
  • Miocardiopatía periparto
  • Preeclampsia grave

A las mujeres con este tipo de enfermedades se les debe desaconsejar el embarazo y se les puede practicar un aborto si están embarazadas, ya que en mujeres con hipertensión pulmonar primaria y síndrome de Eisenmenger la mortalidad de la mujer durante el embarazo se sitúa entre el 30 y el 50%.

Por lo tanto, estas mujeres pueden recurrir a la gestación subrogada para ser madres. En este caso habría una incapacidad médica para gestar, ya que pondrían en riesgo su vida.

Un comentario

  1. avatar
    Manuelilla

    Tengo que consultar con el médico pero no se si podrían ayudarme a resolver mi duda. Yo tengo insuficiencia cardiaca, esta también es muy peligrosa en el embarazo? Suelo tener las piernas hinchadas y a veces estoy muy cansada pero no tengo más problema normalmente.

Las cookies nos permiten ofrecerle publicidad relacionada. El uso de foros o formularios indica que está aceptando nuestra política de privacidad y protección de datos..   Cerrar