Aunque la gestación subrogada lleva aplicándose desde los años 80, hay pocos estudios al respecto. Además, muchos de estos estudios son limitados debido al bajo tamaño muestral.

A continuación resumimos algunos de los datos más relevantes de una revisión que engloba diversos estudios que analizan el proceso de gestación subrogada y sus efectos psicológicos y médicos tanto para la gestante como para los padres de intención y el bebé. En concreto, en este artículo nos centramos en los efectos en la mujer que decide gestar.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Recomendaciones sobre la gestante

La gestante puede ser un miembro de la familia de los futuros padres, como la hermana o la madre, o por el contrario una persona anónima.

De acuerdo a las recomendaciones de la ESHRE (European Society of Human Reproduction and Embryology) y la ASRM (American Society of Reproductive Medicine), la gestante debe tener preferiblemente entre 21 y 45 años y haber tenido al menos un hijo propio.

Además, sus embarazos previos deben haber sido a término (no prematuros) y sin complicaciones. Por otra parte, la mujer que gesta no debería haber pasado por más de 5 partos naturales o más de tres por cesárea.

Según informa la FIGO (Federation of Gynecology and Obstetrics) actualmente solo se debería permitir la gestación subrogada tradicional o completa y se deberían respetar las decisiones de la gestante en todo momento, especialmente en lo referente al embarazo. Por último la FIGO insiste en que la gestación subrogada comercial debería suprimirse y solo realzar procesos altruistas.

Tasas de embarazo y parto en gestación subrogada

Los estudios resumidos en esta revisión indican que la tasa de embarazo por embrión transferido en programas de gestación subrogada completa es de entre el 19 y el 33%, de los que entre el 29 y el 70% resultó en nacimiento de niño sano.

En uno de los estudios, en el que se analizaron 333 casos de gestación subrogada en Canadá, se indica que las tasas de gestación, aborto y parto no varían en función de la indicación por la que se recurre a la gestación subrogada.

Por otra parte, únicamente cinco estudios de los contemplados en la revisión analizan las complicaciones gestacionales.

Los trastornos hipertensivos del embarazo como la preeclampsia se encontraron entre el 3.2% y el 10% de los casos. El desprendimiento de la placenta ocurrió em alrededor del 1.1% y el 7.9% de los embarazos únicos subrogados.

También se encontraron trastornos de este tipo en los embarazo gemelares:

  • Trastornos hipertensivos (2.9-7.4%)
  • Desprendimiento de placenta (1.1-3-7%)

Las conclusiones que se obtienen de estos datos es que las complicaciones de la placenta ocurren de igual manera que en casos de FIV. En el caso de los trastornos hipertensivos, ocurren en menor medida (4.3-10%) en comparación con los casos de ovodonación (16-40).

Consecuencias psicológicas en la gestante

De los 16 estudios que analizaron las consecuencias y efectos psicológicos en la gestante, ninguno de ellos reportó serios problemas psicológicos.

Generalmente los motivos por los que estas mujeres deciden ser gestantes son principalmente altruistas aunque también se apreciaron razones económicas.

La media de depresión post-parto en casos de gestación subrogada varía entre el 0% y el 20%.

Por otro parte, de los seis estudios que indagaron problemas por la renuncia del bebé, uno de ellos, llevado a cabo en Reino Unido y en el que se incluyen 34 gestantes, el 35% tuvo dificultades al ceder al bebé en el momento del parto. Pasado un año, solo el 6% continuaba presentando sentimientos negativos relacionados con la renuncia del bebé que habían gestado. Es importante destacar que la mayoría de casos de estos estudios eran de gestación subrogada tradicional.

Relación entre la gestante y los futuros padres

En los estudios que investigaron la relación entre los futuros padres y la mujer que gestó a sus hijos se indica que dicha relación es generalmente armoniosa y regular, tanto durante el embarazo como después del nacimiento. Aunque la frecuencia del contacrto disminuye al pasar el tiempo, la calidad de la relación se mantiene, al menos durante los siguiente 10 años.

El mantenimiento de la relación a lo largo de los años dependerá del tipo de de gestación subrogada llevada a cabo y del hecho de que el niño sepa o no que vino al mundo a través de este proceso reproductivo.

Otro de los estudios analiza la relación familiar de la gestante y sus propios hijos, concluyendo que los hijos de la gestante de entre 5 y 15 años de edad no experimentan consecuencias negativas como resultado de la decisión de su madre de ayudar a otra familia gestando a su bebé.

Información obtenida de: “Surrogacy: outcome for surrogate mothers, children and the resulting families-a systematic review”. Human Reproduction Update, Vol.2, No.2pp.260-276,2016.

2 comentarios

  1. avatar
    Raúl Soto

    Bonito reportaje felicidades por la labor que hacéis!!!

  2. avatar
    Marie

    Se deberían hacer más estudios de este tipo para que la gente viera que no hay nada malo ni para la gestante ni para el niño que nace por este técnica. Es una forma más de tener hijos para la gente que no podemos de forma natural, como la donación de óvulos o la FIV.

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