Genética Reproductiva y gestación subrogada saludable

Gestantes y padres intencionales comparten un mismo objetivo: tener un bebé sano. Con ORM, lograrlo es mucho más fácil gracias al uso de la genética reproductiva.

El análisis genético de los proveedores del óvulo y el espermatozoide antes de la creación del embrión y posterior estudio del material genético del mismo ayudan a descartar la presencia de alteraciones genéticas antes de la transferencia. Aunque siempre hay un cierto riesgo, en ORM nos encargamos de hacer de la gestación subrogada un proceso cómodo, seguro y saludable.

Somos un centro pionero en la creación de uno de los programas de genética reproductiva más avanzados. Contamos con un equipo de expertos en consejo genético con amplia experiencia y somos de los pocos centros de reproducción asistida equipados con un laboratorio de genética propio.

Estudio de los progenitores

Nuestros expertos en consejo genético analizarán el historial médico de todo paciente antes de utilizar sus óvulos o semen a fin de identificar aspectos que requieran de un estudio más minucioso.

Es posible analizar si el sujeto es portador de un gen autosómico recesivo mediante una muestra de saliva o sangre. Aproximadamente 1 de cada 3 pacientes son portadores sanos de una enfermedad genética. Además, si ambos progenitores tienen una mutación en el mismo gen, el riesgo de transmitírsela al bebé será mayor.

Mediante las pruebas que realizamos en ORM es posible descartar más de 100 enfermedades de herencia autosómica recesiva y minimizar así dicho riesgo. Se trata de un estudio más completo que el realizado por otros centros.

Los resultados estarán disponibles antes de comenzar el tratamiento para que podáis tomar decisiones informadas al elegir a vuestro/a donante o determinar qué pruebas queréis realizaros para descartar la presencia de anomalías en el embrión. Así evitaremos que el bebé desarrolle alguna enfermedad de este tipo.

Análisis del embrión – SGP o DGP

Mediante el screening genético preimplantacional (SGP) es posible detectar la presencia de anomalías cromosómicas en el embrión.

Para la FIV, la primera prueba consiste en examinar los embriones microscópicamente para seleccionar aquellos con mejor morfología.

Pero, aún siendo morfológicamente correctos, podrían dar lugar igualmente a una FIV fallida, un aborto espontáneo o un bebé con Síndrome de Down o con alguna enfermedad incompatible con la vida.

La técnica del diagnóstico genético preimplantacional (DGP) se emplea para determinar si existe riesgo de transmitir una enfermedad genética o cromosómica específica al embrión.

Se trata de un estudio personalizado que se realiza solo en casos muy concretos que así lo requieran (p. ej. cuando hay antecedentes familiares o si ambos miembros de la pareja son portadores).

Screening Cromosómico Completo (CCS) con Secuenciación de Nueva Generación (NGS)

La versión más reciente de SGP es el screening cromosómico completo (CCS) con secuenciación de nueva generación (NGS), que permite analizar la presencia de alteraciones en TODOS los cromosomas del embrión. Mediante CCS se biopsian 5 células del embrión en estado de blastocisto (día 5-6) de la zona que posteriormente dará lugar a la placenta.

En comparación con otras técnicas, el NGS supone la adhesión de cientos de miles de fragmentos de ADN o sondas a cada célula biopsiada y proporciona mayor precisión y rapidez a la hora de llevar a cabo un CCS.

En general, mientras se realiza el análisis genético de las células biopsiadas se congelan los embriones para poder transferirlos más adelante. En los últimos años, hemos llevado a cabo con éxito un total de 8.000 biopsias embrionarias. Las posibilidades de dañar al embrión durante la biopsia son de 1 entre 500.

La presencia de alguna alteración cromosómica en el embrión es un fenómeno natural cuya probabilidad se sitúa en torno al 25% en el caso de que los óvulos provengan de una mujer joven, tasa que aumenta con la edad de la madre.

Transferir embriones libres de alteraciones cromosómicas suele mejorar las tasas de éxito y reducir la probabilidad de que el bebé nazca con alguna enfermedad cromosómica.

Todo ello hace del CCS un tipo de análisis genético muy interesante de cara a mejorar las tasas de éxito. Más del 80% de nuestros pacientes elige llevar a cabo un CCS, incluso los que recurren a la donación de óvulos.

Un comentario

  1. avatar
    luismi

    Que interesante, había oido hablar del PGS pero no del CCS. Creo que en España solo se hace le DGP y estamos poco enterados de estas cosas. Si me decido a ser padre por gestación subrogada haré esto sin duda. Gracias por la información!

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