La increíble experiencia de ser gestante y ayudar a formar una familia

A continuación mostramos la entrevista que ha hecho Babygest a Gayle East, la directora de nuestra agencia Surrogate Solutions, sobre su experiencia como gestante.

Esperamos que os guste y que os ayude a entender los sentimientos de una mujer que se ofrece a ayudar a otra persona o pareja a cumplir su sueño de tener un hijo.

¿Qué fue lo que te llevó a ser gestante?

Cuando estuve embarazada de mis propios hijos no tuve ninguna complicación, todo fue genial. Además, el embarazo es una etapa que ME ENCANTA. En aquel entonces, muchas de mis amigas estaban teniendo problemas para concebir, y me sabía fatal por ellas. No se puede decir que tenga muchos dones, pero en ese momento me di cuenta de que se me daba bastante bien estar embarazada.

Cuando Dios te concede un “don” como ese, ¿por qué no compartirlo con otras personas?

Para mí, el hecho de gestar a gemelos para otra pareja y aportar mi granito de arena en ayudarles a formar la familia que siempre habían deseado fue una GRAN bendición. No hay una sensación más gratificante que la de darle algo a alguien sin esperar nada a cambio, sabiendo que has cambiado sus vidas a mejor para siempre.

Mucha gente dice que la principal motivación de las gestantes es la económica, ¿estás de acuerdo?

No estoy de acuerdo con esa afirmación. No dudo de que haya mujeres que decidan ser gestantes por motivos económicos, pero esa no fue en ningún momento mi motivación.

Para serte sincera, no me importaba en absoluto si los padres de intención para los que fui gestante me iban a pagar o no. Creo honestamente que fui bendecida para tener la capacidad de pasar por el embarazo sin complicaciones y considero que todos podemos usar este tipo de dones para ayudar a otros que no han tenido esa suerte en la vida.

¿Qué ha significado para ti ser gestante?

Gestar al hijo de otras personas fue, sin lugar a dudas, la experiencia más gratificante y extraordinaria por la que he pasado nunca. Para mí, ser gestante equivale a darles a otras personas que no pueden conseguirlo de forma natural la oportunidad de tener hijos propios sin esperar nada a cambio.

Significó traer una vida a este mundo para que pudieran crear la familia que tanto merecían.

¿Podrías contarnos la situación de la persona o pareja a la que ayudaste?

A la pareja que yo ayudé no le quedaba otra alternativa más que la gestación subrogada para poder tener hijos. La madre había pasado por un cáncer de útero cuando tenía poco más de 20 años, por lo que tuvieron que extirpárselo en ese momento.

Cuando conoció a su marido, era plenamente consciente de que no iban a poder tener hijos. Él estaba tan enamorado que no le importó y quiso casarse con ella igualmente. Su historia de amor, lo unidos que están y el compromiso del uno con el otro es lo que me llevó a tomar la decisión.

Tras unos años de matrimonio, descubrieron la gestación subrogada y se dieron cuenta de que este método era su oportunidad para tener hijos con la ayuda de una gestante. Fue entonces cuando se plantearon esta opción y, al poco, nos conocimos.

Por suerte, tenían su propio negocio y habían ido ahorrando durante muchos años, por lo que se encontraban en una buena posición económica para poder iniciar un proceso de gestación subrogada.

¡Fue un verdadero placer poder ayudarles a formar una familia!

¿Cómo fue tu vida durante la gestación?

Mi familia apoyó en todo momento mi decisión de ser gestante. A muchas de las personas a las que se lo conté les fascinaba todo lo que tenía que ver con la gestación subrogada y sabían que mi voluntad era ayudar a otros.

Incluso mis hijos lo entendieron a la perfección. Es más: el hecho de que yo fuese gestante enseño a mis hijos el significado de ayudar a quienes lo necesitan. Se dieron cuenta también de cuánta felicidad y beneficios nos reportó todo aquello.

Y la relación con los futuros padres, ¿cómo fue durante el proceso y cómo es actualmente?

¡Nuestra relación con los padres de intención fue maravillosa! No viven en Estados Unidos, por lo que nos comunicábamos vía e-mail todos los días.

Después de cada consulta con el médico, los llamaba para que estuvieran al día del desarrollo de los bebés. Aunque no estábamos cerca geográficamente, conseguimos desarrollar una relación basada en la cercanía y la confianza durante todo el proceso de gestación subrogada.

A fecha de hoy, todavía estamos en contacto (han pasado 7 años) y nos enviamos regalos mutuamente en fechas señaladas, etc. Hemos ido a su país a visitarlos ya tres veces y en estos momentos ellos están organizando un viaje a EE.UU. para venir a vernos próximamente.

¿Cómo fue el embarazo? ¿Tuviste alguna complicación durante la gestación?

Mi embarazo de gemelos fue perfectamente. No tuve ninguna complicación y no fue muy distinto a los embarazos únicos que había tenido con mis hijos.

La única diferencia empecé a notarla hacia el final del embarazo: durante el último mes, se me hincharon los pies y se me hacía cada vez más difícil moverme (¡se me pusieron enormes!). Aún así, el parto fue como un suspiro y no me surgió ningún problema.

Mi médico me lo provocó a las 37 semanas y todo fue genial. ¡Me siento muy agradecida!

¿Qué pruebas tuviste que realizarte para finalmente poder ser la gestante de esta pareja?

Pues, lo cierto es que como tengo mi propia agencia de gestación subrogada, ya sabía cuáles eran los requisitos para ser gestante. Evidentemente, cumplía con todos ellos y, por eso, contacté con la clínica de reproducción asistida de la pareja para hacerles saber que estaba interesada en ser su gestante.

Tuve que someterme a una histeroscopia en la clínica y también me hicieron todos los análisis de sangre que pide la FDA (Food and Drug Administration) para ser aceptada como gestante. También pasé por una evaluación psicológica.

El resultado fue “apto” en todas las pruebas tanto médicas como psicológicas, así que finalmente la clínica me aceptó en el programa para ser la gestante de esta pareja en concreto.

¿Qué diferencias encontraste entre este embarazo y el embarazo de tus propios hijos?

Me remito a mis respuestas anteriores. La verdad es que no aprecié apenas ninguna diferencia entre tener un embarazo de gemelos y el embarazo de mis propios bebés.

Hacia el final del embarazo de los gemelos, se me empezaron a hinchar los pies y se me hacía más complicado moverme por mi tamaño. Pero, aparte de eso, los embarazos fueron muy similares… no tuve ninguna complicación en ninguno de ellos.

¿Volverías a ser gestante?

¡Sin duda! Repetiría como gestante si no fuera por mi edad. Aunque todavía estoy dentro del rango de edad para poder ser gestante (hasta los 45 años), llevar un embarazo a término es cada vez más complicado conforme envejeces.

Lo tengo asumido, pero aún así no descarto volverlo a hacer si me encontrase con alguna pareja que realmente me resultara interesante.

3 comentarios

  1. usuario
    hindinte

    Parece que oyendo a esta mujer todo sena ventajas, ¿cómo es que no queremos ser todas gestantes si es super estupendo? Tened claro que también hay cosas negativas en el embarazo y no todos los embarazos son iguales…,

    • usuario
      Lore

      Gracias que tengamos mujeres que tienen esa generosidad, mujeres asi ayudan a mujeres como yo q no podemos llevar adelante un embarazo.

  2. usuario
    Marce

    Es cierto!!! Tampoco todos somos donantes de riñones si alguien los necesita. Cada uno sabe hasta dónde puede ayudar al prójimo. Es muy personal y seguramente todos conocemos a personas que los han donado y están perfectamente bien. Aun así insisto, no todos salimos a ofrecer nuestros riñones.

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