Malformación del útero: ¿Cómo afecta al embarazo?

La forma del útero tiene una influencia directa sobre el embarazo, ya que es en este órgano donde se produce el crecimiento embrio-fetal. La malformación uterina es una alteración del desarrollo normal del útero que puede dar lugar a fallos de implantación y abortos recurrentes. Por tanto, se trata de una de las indicaciones por las que una mujer recurre a la gestación subrogada, vulgarmente conocida como vientre de alquiler.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Anomalías uterinas congénitas

El útero de un mujer se forma a partir de unas estructuras del embrión denominadas conductos de Müller. Durante la embriogénesis o desarrollo embrionario, los conductos de Müller evolucionan y forman el útero femenino, las trompas de Falopio, el cérvix y parte de la vagina.

La diferenciación del aparato reproductor femenino ocurre en tres pasos:

  • Formación de los conductos müllerianos
  • Fusión de estos conductos
  • Reabsorción o desaparición del tabique que los separaba.

En el desarrollo masculino, estos conductos desaparecen, razón por la que los hombres carecen de útero y, por tanto, de la capacidad de gestar.

Si ocurre algún error durante el desarrollo embrionario, pueden aparecer las malformaciones uterinas congénitas. Como resultado del desarrollo anormal de los conductos de Müller, el útero adquiere una forma anómala.

Las alteraciones durante la diferenciación mülleriana suelen tener causa genética, aunque también pueden deberse a factores ambientales como la exposición embrionaria a la radicación, infección intrauterina, tóxicos con efecto teratogénico, etc.

Clasificación de las malformaciones uterinas

Las formas uterinas que pueden surgir por una alteración en el desarrollo embrionario de los conductos müllerianos son muy diversas. A continuación explicamos las más comunes:

Agenesia mülleriana

Hace referencia a la ausencia de útero por la no formación de los conductos de Müller. Esta condición da lugar al llamado síndrome de Mayer-Rokitansky-Kuster-Hauser.

Si quieres saber más sobre este síndrome, puedes consultar este enlace: Ausencia de útero.

Las mujeres que tienen esta anomalía únicamente pueden recurrir a la maternidad subrogada para tener un hijo biológico. Es importante recordar que la ausencia de útero no implica necesariamente la ausencia de óvulos.

Puedes leer más información sobre este aquí: ¿Qué es la agenesia mülleriana o Síndrome de Rokitansky?

Útero unicorne

En este caso, solo se produce el desarrollo de uno de los conductos müllerianos. El resultado es un útero de menor tamaño y una sola trompa de Falopio. Aunque es posible, el crecimiento fetal en este tipo de útero es complicado.

Cabe destacar que, a pesar de tener solo “un cuerno”, como suele decirse, las mujeres con esta anomalía presentan generalmente dos ovarios. Las mujeres con esta malformación presentan mayores tasas de cesárea y embarazo ectópico (extrauterino).

Útero didelfo

También se conoce como útero doble. Aparece cuando ambos conductos se desarrollan pero no llegan a fusionarse. Presenciamos, por tanto, dos pequeñas cavidades uterinas independientes. Cada cavidad presentará su propio canal cervical y su propia vagina. Existen también casos de útero didelfo con una sola vagina.

El aborto recurrente y el parto prematuro son comunes en mujeres con este tipo de anomalía.

La cirugía para tratar esta malformación no siempre reporta buenos resultados. Los estudios al respecto son contradictorios.

En cualquier caso, el éxito del embarazo dependerá del tamaño y la capacidad reproductiva de las dos cavidades. Por dar un ejemplo, existe una mujer en Reino Unido que dio a luz a trillizos a pesar de tener el útero doble.

Útero bicorne

En este caso, el útero no tiene la forma habitual de pera invertida sino más bien de corazón. Aparece una hendidura en la parte de arriba, reduciendo el espacio uterino donde se desarrolla el feto.

Es una de las malformaciones más comunes y una de las que ocasiona más problemas para concebir.

Útero septado

El septo que separaba los conductos de Müller no desaparece, por lo que encontramos la cavidad uterina separada por un tabique. Esta pared puede llegar hasta la mitad del espacio uterino o prolongarse hasta el cuello cervical.

Se diferencia del anterior porque la forma del útero no se ve distorsionada, es decir, sigue teniendo forma de pera invertida. Es la malformación uterina más frecuente.

En los casos más graves que no son operados, el embarazo es realmente complicado.

Útero arcuato

Algunos lo consideran una variante del útero septado y otros del útero normal. Se diferencia del primero en que el tabique es mucho menos acentuado pero más ancho. Por esta razón, en los casos menos pronunciados, su morfología es similar a la del útero normal.

Es una anomalía bastante frecuente. No suele ser motivo de infertilidad, aunque sí puede derivar en mayores complicaciones para lograr el embarazo.

Tratamientos para lograr el embarazo

Algunas anomalías uterinas de las comentadas anteriormente pueden alterar el transporte de los gametos (óvulos y espermatozoides) pero no necesariamente la implantación y desarrollo embrionario. En este caso, la fecundación in vitro (FIV) permitiría el embarazo de la mujer.

Si se recurre a la FIV, es habitual que el especialista realice una prueba en la que simula la transferencia de los embriones. Esto permite comprobar si existe alguna obstrucción en el útero que requiera intervención. Asimismo, con esta prueba, se puede estudiar si la cavidad uterina tiene suficiente espacio para el desarrollo del embrión.

Por otro lado, hay malformaciones que requieren intervención quirúrgica. Un ejemplo lo encontramos en el útero septado, que se opera para eliminar el septo. Es importante estudiar la relación riesgo-beneficio de la cirugía, ya que, dependiendo de la gravedad del problema, se recomendará o no intervenir.

Por ejemplo, puede ocurrir que, durante la cirugía, el tejido que recubre las paredes uterinas quede dañado y, por tanto, favorezcamos los problemas de fertilidad por fallos de implantación.

No obstante, las nuevas técnicas quirúrgicas como la histeroscopia o la laparoscopia evitan abrir el abdomen para solucionar la malformación, lo cual reduce significativamente los riesgos.

Por último, cuando ni la FIV ni la intervención quirúrgica permiten a la mujer solucionar su problema uterino, existe la opción de recurrir a la gestación subrogada. En este caso, será una mujer, conocida como gestante subrogada, la que llevará a término el embarazo del hijo o los hijos de la mujer que tiene la malformación uterina.

Preguntas de los usuarios

¿A la madre de alquiler se le hacen pruebas para comprobar que su útero no tiene problemas de este tipo?

Sí, la gestante es sometida a una serie de pruebas médicas y ginecológicas para comprobar que está físicamente capacitada para llevar a término la gestación. Además, también se analiza su capacidad emocional para actuar como gestante, es decir, para gestar al bebé de otra mujer o pareja.

¿Cuál es la malformación uterina con peor pronóstico reproductivo?

El útero septado es quizá la malformación con consecuencias más graves en relación a la fertilidad. No obstante, en muchos casos, la intervención quirúrgica puede ser de gran ayuda.

Lectura recomendada

Una de las primeras opciones de tratamiento de las malformaciones uterinas es la técnica de FIV. En este enlace te contamos los pasos de este proceso de reproducción asistida: La fecundación in vitro.

Cuando alguna de estas anomalías impide la gestación o causa abortos en repetidas ocasiones, la gestación subrogada puede ser el camino reproductivo hacia la maternidad. ¿Sabes en qué consiste este tratamiento de reproducción asistida? Te lo contamos aquí: ¿Qué es la gestación subrogada?

3 comentarios

  1. avatar
    Holwp

    Yo nací con útero unicorne y aunque me costó mucho quedarme embarazada finalmente lo conseguí. El embarazo fue complicado y siempre con el miedo de que mi bebé no tuviera espacio pero nació sano y salvo, aunque es cierto que tuvieron que adelantar el parto.

  2. avatar
    Noe

    Hola soy de argentina tengo 28 años y hace un año que descubrí que tengo un útero didelfo. La verdad que cuando con mi pareja comenzamos a buscar tener un bebé y al no tener resultados decidimos recurrir al médico pensamos que sería algo sencillo nunca que podía ser esto es más no sabíamos que existía a mi me costó mucho aceptar y asimilar todo lo que estaba descubriendo de mi cuerpo, gracias al apoyo incondicional de mi pareja seguimos adelante buscando soluciones y dentro de unos días tengo que volver a mi ginecóloga para ver cuando me operan ya que me explico que tienen que realizar una laparascopica( Nose bien si es el nombre correcto de la óperacion ) para mirar por dentro y por fuera mis uteros, uno de ellos está obstruido y también mis dos trompas. ¿ Alguien me podría decir algo sobre la óperacion? La verdad que estoy muy asustada.

  3. avatar
    Anonimo

    Hola tengo 24 años y el año pasado me entere que tenia un Utero Didelfo igual que a ti me costo mucho asimilar la situacion, despues de todo eso me coloque anciosa por tener un bebé lo cual hasta el momento no eh quedado embarazada.
    Mi Ginecólogo me explico que no era operable el Utero Didelfo, incluso yo comence a investigar sobre las Anomalias de Muller, ya que no tenia informacion exacta de todo esto, cariño realmente no se de que se trata la operacion, pero comentale a tu Ginecólogo que necesitas saber mas sobre la operacion y sino ve a otro, pero es mejor que tu te asegures y para que no estes asusta besitos y cuidate mucho.

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