Malformaciones del útero: ¿Afectan al embarazo?, ¿existe tratamiento?

La forma del útero tiene una influencia directa sobre el embarazo, ya que es en este órgano donde se produce el crecimiento embrio-fetal. Las malformaciones uterinas son producto de una alteración del desarrollo normal del útero y pueden dar lugar a fallos de implantación y abortos recurrentes. Por tanto, se trata de una de las indicaciones por las que algunas mujeres tienen que recurrir a la gestación subrogada, vulgarmente conocida como vientre de alquiler.

Algunas de las malformaciones uterinas más frecuentes son: el útero bicorne, el útero didelfo y el útero septado. En este artículo os explicamos en qué consisten y qué otras malformaciones de este tipo existen, así como su influencia a la hora de conseguir el embarazo y los tratamientos recomendados.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Anomalías uterinas congénitas

El útero se forma a partir de unas estructuras del embrión denominadas conductos de Müller. Durante la embriogénesis o desarrollo embrionario, los conductos de Müller evolucionan y forman el útero, las trompas de Falopio, el cérvix y parte de la vagina.

La diferenciación del aparato reproductor femenino ocurre en tres pasos:

  1. Formación de los conductos müllerianos
  2. Fusión de estos conductos
  3. Reabsorción o desaparición del tabique que los separaba.

En el desarrollo masculino, estos conductos desaparecen por la presencia de la hormona antimülleriana y, por eso, los hombres carecen de útero y de la capacidad de gestar.

Si ocurre algún error durante el desarrollo embrionario, pueden aparecer las malformaciones uterinas congénitas. Como resultado del desarrollo anormal de los conductos de Müller, el útero adquiere una forma anómala.

Causas, síntomas y consecuencias

Las alteraciones durante la diferenciación mülleriana pueden tener una causa genética o deberse a factores ambientales prenatales, como por ejemplo:

  • Exposición embrionaria a la radicación
  • Infección intrauterina
  • Tóxicos con efecto teratogénico (como el dietilestilbestrol, DES)

Estas malformacioens están presentes aproximadamente en el 5,5% de la población general femenina. Si analizamos únicamente a las mujeres que se someten a tratamientos de reproducción asistida, el porcentaje aumenta hasta un 8%. En el caso de incluir únicamente pacientes con aborto de repetición e infertilidad diagnosticada, la proporción se incrementa hasta el 24,5% de las mujeres estudiadas.

Por tanto, vemos que esta condición puede dificultar llevar a término el embarazo, ya que es una causa importante de aborto de repetición. Su impacto en la fertilidad dependerá del tipo de malformación uterina del que se trate y de la gravedad de ésta.

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Muchas mujeres no presentan ningún síntoma y no es hasta que se realizan una ecografía ginecológica rutinaria o que buscan el embarazo cuando son diagnosticadas de estas malformaciones. Los síntomas también varían en función del tipo de anomalía del que se trate y la severidad de ésta.

Clasificación de las malformaciones uterinas

Las formas uterinas que pueden surgir por una alteración en el desarrollo embrionario de los conductos müllerianos son muy diversas. A continuación explicamos las más comunes:

Síndrome de agenesia o hipoplasia mülleriana

Hace referencia a la ausencia de útero por la no formación de los conductos de Müller. Esta condición da lugar al llamado síndrome de Mayer-Rokitansky-Kuster-Hauser. También es característica de estas pacientes la ausencia de las trompas de Falopio, el cérvix y parte de la vagina.

No obstante, sí que desarrollan los ovarios funcionales, por lo que disponen de óvulos propios y ovulan con normalidad. Sin embargo, presentan amenorrea (ausencia de menstruación) debido a la ausencia de las estructuras comentadas.

Su diagnóstico suele realizarse antes de los 20 años de edad, principalmente a raíz de la amenorrea y las relaciones sexuales dolorosas o la imposibilidad de penetración por la ausencia parcial de la vagina.

Hoy en día, las causas exactas de esta anomalía son desconocidas, pero algunas hipótesis apuntan a que puede haber varios genes implicados y diversos factores involucrados, como la ausencia de ciertos receptores de las hormonas sexuales en los conductos de Müller.

Las mujeres que tienen esta anomalía únicamente pueden recurrir a la maternidad subrogada o al trasplante de útero para tener un hijo biológico. Es importante recordar que la ausencia de útero no implica necesariamente la ausencia de óvulos, por lo que podrían utilizar sus propios ovocitos sin necesidad de recurrir a la ovodonación.

Puedes leer más información sobre este síndrome aquí: ¿Qué es la agenesia mülleriana o Síndrome de Rokitansky?

Útero unicorne

En este caso, solo se produce el desarrollo de uno de los conductos müllerianos. El resultado es un útero de menor tamaño, con una forma curva y elongada y una sola trompa de Falopio. Esto hace que tenga una forma similar a la de un plátano. Representa el 20% de las malformaciones uterinas congénitas.

Se distinguen cuatro subtipos de útero unicorne:

  • Sin cuerno rudimentario (35% de los casos).
  • Con cuerno rudimentario en el que hay una cavidad comunicante hacia el lado desarrollado (10%).
  • Con cuerno rudimentario que presenta una cavidad no comunicante hacia el lado desarrollado (22%): puede causar endometriosis y adenomiosis.
  • Con cuerno rudimentario sin cavidad (33%).

Cabe destacar que, a pesar de tener solo un cuerno, como suele decirse, las mujeres con esta anomalía presentan generalmente dos ovarios. También pueden presentar dos trompas.

Aunque es posible, el crecimiento fetal en este tipo de útero es complicado. Las mujeres con esta malformación presentan mayores tasas de cesárea, parto prematuro y embarazo ectópico (extrauterino). Por tanto, vemos que su fertilidad puede estar comprometida.

Útero didelfo

También se conoce como útero doble y representan el 5% de los casos de malformaciones uterinas. Aparece cuando ambos conductos se desarrollan pero no llegan a fusionarse. Presenciamos, por tanto, dos pequeñas cavidades uterinas independientes.

En este caso, también se distinguen dos subtipos:

  • Útero didelfo bicollis: cada cavidad presentará su propio canal cervical y su propia vagina. Ocurre en dos tercios de los casos.
  • Útero didelfo unicollis: hay dos cavidades uterinas pero se comunican entre sí en el cuello uterino y únicamente hay una vagina.

Generalmente, si no hay obstrucción vaginal, esta malformación es asintomática. No obstante, el aborto recurrente y el parto prematuro son comunes en mujeres con este tipo de anomalía.

La cirugía para tratar esta malformación no siempre reporta buenos resultados. Los estudios al respecto son contradictorios.

En cualquier caso, el éxito del embarazo dependerá del tamaño y la capacidad reproductiva de las dos cavidades. Por dar un ejemplo, existe una mujer en Reino Unido que dio a luz a trillizos a pesar de tener el útero doble.

Útero bicorne

Se produce por una fusión incompleta de los conductos müllerianos. Ocurre en el 10% de las pacientes con malformaciones uterinas. Presentan dos cavidades uterinas simétricas, pero los cuernos no están completamente desarrollados y son más pequeños que en el útero didelfo.

En este caso, el útero no tiene la forma habitual de pera invertida sino más bien de corazón. Aparece una hendidura en la parte de arriba, reduciendo el espacio uterino donde se desarrolla el feto.

En función de la extensión de la hendidura, distinguimos:

  • Útero bicorne completo: la hendidura llega hasta el orificio cervical interno (útero bicorne con un cérvix simple, bicorne unicollis) o externo (útero bicorne con duplicación del cérvix, bicorne bicollis).
  • Útero bicorne parcial: se extiende únicamente en el útero.

Útero septado

Ocurre en el 55% de las pacientes con malformaciones uterinas. En este caso, el septo que separaba los conductos de Müller no desaparece, por lo que encontramos la cavidad uterina separada por un tabique. Esta pared puede llegar hasta la mitad del espacio uterino (septo parcial) o prolongarse hasta el cuello cervical (septo completo).

Se diferencia del anterior porque la forma del útero no se ve distorsionada, es decir, sigue teniendo forma de pera invertida.

Es la malformación uterina más frecuente y una de las que ocasiona más problemas para concebir. En los casos más graves que no son operados, el embarazo es realmente complicado debido a que presentan una alta tasa de abortos recurrentes, por lo que es una causa importante de infertilidad.

Útero arcuato

Algunos lo consideran una variante del útero septado y otros del útero normal. Se diferencia del primero en que el tabique es mucho menos acentuado pero más ancho. Por esta razón, en los casos menos pronunciados, su morfología es similar a la del útero normal.

Es una anomalía bastante frecuente. No suele ser motivo de infertilidad, aunque puede derivar en mayores complicaciones para lograr el embarazo. En los casos de abortos de repetición, sí que puede considerarse la cirugía.

Tratamientos para lograr el embarazo

Algunas anomalías uterinas de las comentadas anteriormente pueden alterar el transporte de los gametos (óvulos y espermatozoides), pero no necesariamente la implantación y desarrollo embrionario. En este caso, la fecundación in vitro (FIV) permitiría el embarazo de la mujer.

Si se recurre a la FIV, es habitual que el especialista realice una prueba en la que simula la transferencia de los embriones. Esto permite comprobar si existe alguna obstrucción en el útero que requiera intervención. Asimismo, con esta prueba, se puede estudiar si la cavidad uterina tiene suficiente espacio para el desarrollo del embrión.

Por otro lado, hay malformaciones que requieren intervención quirúrgica. Un ejemplo lo encontramos en el útero septado, que se opera para eliminar el septo. Hay que evaluar la extensión de las malformaciones para valorar su impacto en la fertilidad y el desarrollo correcto de la gestación. Para ello, se utilizan técnicas como la resonancia magnética (RM), que permiten caracterizar y clasificar las anomalías uterinas.

Es importante estudiar la relación riesgo-beneficio de la cirugía, ya que, dependiendo de la gravedad del problema, se recomendará intervenir o no. Por ejemplo, puede ocurrir que, durante la cirugía, el tejido que recubre las paredes uterinas quede dañado y, por tanto, favorezcamos los problemas de fertilidad por fallos de implantación.

No obstante, las nuevas técnicas quirúrgicas como la histeroscopia o la laparoscopia evitan abrir el abdomen para solucionar la malformación, lo cual reduce significativamente los riesgos.

Por último, cuando ni la FIV ni la intervención quirúrgica permiten a la mujer solucionar su problema uterino, existe la opción de recurrir a la gestación subrogada. En este caso, será una mujer, conocida como gestante subrogada, la que llevará a término el embarazo del hijo o los hijos de la mujer que tiene la malformación uterina.

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Preguntas de los usuarios

¿A la madre de alquiler se le hacen pruebas para comprobar que su útero no tiene problemas de este tipo?

Sí, la gestante es sometida a una serie de pruebas médicas y ginecológicas para comprobar que está físicamente capacitada para llevar a término la gestación. Además, también se analiza su capacidad emocional para actuar como gestante, es decir, para gestar al bebé de otra mujer o pareja.

¿Cuál es la malformación uterina con peor pronóstico reproductivo?

El útero septado es quizá la malformación con consecuencias más graves en relación a la fertilidad. No obstante, en muchos casos, la intervención quirúrgica puede ser de gran ayuda.

¿Cuál es la malformación uterina más frecuente?

El útero septado es la malformación uterina que se encuentra con más frecuencia.

¿Qué relación existe entre el dietilestilbestrol (DES) y las malformaciones uterinas?

Existen una serie de anomalías uterinas asociadas al dietilestilbestrol (DES), un estrógeno sintético que se utilizó hasta los años 70 para disminuir el riesgo de aborto. Aproximadamente el 25% de las mujeres expuestas a este fármaco durante su etapa fetal presentan alteraciones en las trompas, el útero, el cuello uterino o la vagina. La malformación más común en estas mujeres es el útero en forma de T.

Lectura recomendada

Una de las primeras opciones de tratamiento de las malformaciones uterinas es la técnica de FIV. En este enlace te contamos los pasos de este proceso de reproducción asistida: La fecundación in vitro.

Cuando alguna de estas anomalías impide la gestación o causa abortos en repetidas ocasiones, la gestación subrogada puede ser el camino reproductivo hacia la maternidad. ¿Sabes en qué consiste este tratamiento de reproducción asistida? Te lo contamos aquí: ¿Qué es la gestación subrogada?

3 comentarios

  1. avatar
    Holwp

    Yo nací con útero unicorne y aunque me costó mucho quedarme embarazada finalmente lo conseguí. El embarazo fue complicado y siempre con el miedo de que mi bebé no tuviera espacio pero nació sano y salvo, aunque es cierto que tuvieron que adelantar el parto.

  2. avatar
    Noe

    Hola soy de argentina tengo 28 años y hace un año que descubrí que tengo un útero didelfo. La verdad que cuando con mi pareja comenzamos a buscar tener un bebé y al no tener resultados decidimos recurrir al médico pensamos que sería algo sencillo nunca que podía ser esto es más no sabíamos que existía a mi me costó mucho aceptar y asimilar todo lo que estaba descubriendo de mi cuerpo, gracias al apoyo incondicional de mi pareja seguimos adelante buscando soluciones y dentro de unos días tengo que volver a mi ginecóloga para ver cuando me operan ya que me explico que tienen que realizar una laparascopica( Nose bien si es el nombre correcto de la óperacion ) para mirar por dentro y por fuera mis uteros, uno de ellos está obstruido y también mis dos trompas. ¿ Alguien me podría decir algo sobre la óperacion? La verdad que estoy muy asustada.

  3. avatar
    Anonimo

    Hola tengo 24 años y el año pasado me entere que tenia un Utero Didelfo igual que a ti me costo mucho asimilar la situacion, despues de todo eso me coloque anciosa por tener un bebé lo cual hasta el momento no eh quedado embarazada.
    Mi Ginecólogo me explico que no era operable el Utero Didelfo, incluso yo comence a investigar sobre las Anomalias de Muller, ya que no tenia informacion exacta de todo esto, cariño realmente no se de que se trata la operacion, pero comentale a tu Ginecólogo que necesitas saber mas sobre la operacion y sino ve a otro, pero es mejor que tu te asegures y para que no estes asusta besitos y cuidate mucho.

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