Padres gays: pasos de la gestación subrogada

Una pareja gay puede encontrar en la gestación subrogada el camino más adecuado para poder tener un hijo biológico y cumplir su sueño de ser padres.

Aunque técnicamente la gestación subrogada es un proceso más de fecundación in vitro (FIV), el proceso es algo más complicado desde el punto de vista ético, emocional y legal.

Por ello, es importante que los futuros padres conozcan los pasos a seguir desde que deciden optar por este método para tener un hijo hasta el nacimiento del bebé.

A continuación detallamos cada una de las etapas por las que debe pasar una pareja gay en el proceso de gestación subrogada.

Elegir destino de gestación subrogada

Uno de los primeros pasos que debe hacer una pareja gay tras tomar la decisión de optar por la subrogación es informarse bien de las condiciones legales de cada destino y escoger el país donde iniciar el proceso.

Los destinos cuya legislación permite la aplicación de la gestación por sustitución para las parejas homosexuales masculinas son Canadá y Estados Unidos. Pinchando sobre el nombre de cada país puedes obtener información detallada.

Una vez elegido el país que más se adapta a la situación de la pareja, el siguiente paso es encontrar una clínica de fertilidad para realizar la fecundación in vitro y una agencia de gestación subrogada.

Muchas clínicas y agencias trabajan conjuntamente por lo que es más cómodo, rápido y sencillo para los futuros padres.

A pesar de ello, algunas parejas prefieren contratar asesores españoles especializados en subrogación que sirvan de guía y ayuda a lo largo del proceso, empezando por la elección del país, de la clínica y de la agencia más adecuada.

Elegida la clínica y la agencia, será el momento de firmar los consentimientos informados para dar comienzo al proceso. También se deberán firmar y detallar los acuerdos de subrogación con la agencia y la clínica. Es importante tenerlo todo claro y consultar todas las dudas y cuestiones que surjan.

Fecundación in vitro con óvulos de donante

El siguiente paso es elegir quién de los dos futuros padres será el que aporte la muestra seminal para la fecundación de los óvulos de la donante.

Algunas parejas homosexuales deciden utilizar el semen de ambos. Así, la mitad de los óvulos son fecundados con el semen de un padre y la otra mitad con el semen del otro padre. Las opciones posteriores son varias:

  • Se transfieren dos embriones a la gestante, uno procedente de cada padre
  • Se escoge el mejor embrión para la transferencia independientemente de que el semen proceda de uno u otro padre. Normalmente en este caso, la pareja solicita a la clínica que no les diga el semen que finalmente ha sido usado.

En el primer caso, aunque se transfieran dos embriones, no siempre se producirá un embarazo doble, pues puede que un embrión implante y otro no. Los futuros padres deben conocer esta cuestión y ser conscientes de ello.

Por otra parte, también se debe tener en cuenta que lo importante es lograr el embarazo de la gestante y por tanto, la calidad de los embriones será el criterio principal a la hora de escoger los embriones a transferir.

Sea uno o ambos los que aporten la muestra seminal, deberán pasar por una serie de pruebas físicas y psicológicas así como el análisis de la muestra seminal antes de su empleo en la FIV.

Elegir a la donante y la gestante

Otro paso fundamental es la elección de la mujer que llevará a término el embarazo, la gestante, y la mujer que aportará los óvulos, la donante.

Dependiendo de las condiciones y del modo de actuar de cada destino, la donante será una amiga o familiar o se optará por escoger a una mujer de la base de datos de la clínica o la agencia. En este caso, la donación podrá hacerse de forma anónima o no anónima.

En cuanto a la gestante ocurre lo mismo, cada destino y agencia utilizará su método de elección. Tanto en Estados Unidos como en Canadá, la elección final es de la gestante, es decir, la mujer que gestará ha de aceptar a la pareja y estos estar de acuerdo en hacer el proceso con ella.

Una vez elegidas ambas, se obtendrán los óvulos de la donante, se fecundarán con el semen de la pareja y los embriones obtenidos serán transferidos a la gestante.

Se deberá concretar con la gestante y los médicos el número de embriones a transferir, pues la transferencia de más de un embrión aumenta la probabilidad de embarazo pero también la probabilidad de que éste sea doble.

Antes de empezar el proceso, todas las partes implicadas deberás haber firmado los consentimientos y documentos necesarios.

Quince días después de la transferencia embrionaria, la gestante se someterá a un test de embarazo para determina si el proceso ha sido o no exitoso. Si el resultado es positivo, el bebé nacerá a los nueve meses. Si el resultado es negativo, se procederá a repetir la transferencia en caso de que haya embriones sobrantes o se repetirá el proceso de FIV, ya sea con la misma donante o no.

2 comentarios

  1. avatar
    Jorge Lara

    Leer esto ayuda pero preferiría que alguien me lo explicara, me refiero alguien que ya haya pasado por esto para que me cuente todo, lo bueno y lo malo. ¿Alguien puede llamarme y contármelo por favor? Seria de gran ayuda. Mi teléfono es ****

  2. avatar
    Maria jesús

    Hola! me ha parecido muy interesante y explicativo este artículo. Me gustaría que publicarais más sobre la parte legal que implica todo este proceso, porque por lo que tengo entendido es un proceso muy lioso y se han de pasar muchos trámites burocráticos .

Las cookies nos permiten ofrecerle publicidad personalizada y recopilar datos estadísticos. Si continua navegando consideramos que acepta nuestra política de cookies.   Aceptar