¿Qué son los abortos de repetición? Causas, pruebas y tratamiento

La pérdida gestacional recurrente, también conocida como aborto de repetición, consiste en tener al menos dos abortos consecutivos o más de dos alternos. Es un problema de infertilidad común, ya que afecta aproximadamente al 5% de las mujeres.

Sus causas pueden ser muy variadas. Será imprescindible realizar las pruebas pertinentes para determinar cuál es la causa de los abortos. De esta manera, se podrá elegir el tratamiento más adecuado para cada paciente.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

¿Cuándo se considera aborto de repetición?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), un aborto es la interrupción espontánea del embarazo antes de que el feto sea viable, es decir, antes de que su peso sea de 500 gramos o más o antes de llegar a la semana 20-22 de gestación.

Respecto al aborto recurrente, la OMS considera que existe esta situación a partir de que ocurre la pérdida espontánea de dos o más embarazos clínicos.

Sin embargo, existe cierta controversia sobre con qué número de abortos seriados se considera aborto de repetición o aborto recurrente.

Hay profesionales que cuando se producen dos abortos consecutivos, ya empiezan a realizar pruebas para determinar la causa de estas pérdidas gestacionales.

Tras tres pérdidas gestacionales consecutivas, la pareja está muy desanimada y es importante abordar cuanto antes la situación realizando pruebas para poder ofrecerles una explicación de por qué se están produciendo estos abortos. Así como el posible tratamiento para que puedan conseguir tener a su hijo.

En función de cuál sea la causa, se recomendará seguir una estrategia u otra para evitar que se produzcan más abortos espontáneos.

Causas de los abortos recurrentes

Las razones por las que algunas mujeres experimentan abortos involuntarios de forma repetida se deben principalmente a:

  • Anomalías genéticas.
  • Problemas en la cavidad uterina (anomalías estructurales, miomas y fibromas, tejido cicatricial, defectos de desarrollo).
  • Otros trastornos relacionados con la coagulación sanguínea, alteraciones endocrinas o inmunológicas.

El riesgo de aborto espontáneo es mayor en mujeres de 35 años y más. La mayoría de los abortos involuntarios ocurren en las primeras 12 semanas de gestación, esto es en el primer trimestre. Si se sufre un sangrado vaginal después de confirmar la existencia de feto viable, la posibilidad de aborto aumenta hasta un 20%.

A continuación trataremos de explicar con detalle cada una de las razones por las que puede producirse el aborto recurrente.

Alteraciones genéticas

La mayoría de los problemas cromosómicos ocurren por casualidad por lo que no es probable que se repitan en embarazos posteriores.

No obstante, existe un pequeño número de casos en los que los problemas cromosómicos pueden causar repetidos abortos involuntarios. Generalmente estas pérdidas de embarazo no son reconocidas debido a que ocurren antes o en el momento en que se espera la menstruación.

El cariotipo del tejido fetal así como de ambos progenitores puede ayudar a determinar si el aborto se ha producido por causa genética. Si tras analizar el cariotipo se confirma que ambos padres tienen una dotación cromosómica normal, es probable que el aborto haya sido fortuito y por tanto la pareja pueden buscar de nuevo el embarazo con tranquilidad.

El diagnóstico genético preimplantacional (DGP) antes de la transferencia del embrión en aquellos pacientes que se someten a técnicas de fecundación in vitro (FIV) puede ayudar a determinar la si el embrión tiene alguna alteración genética incompatible con la vida. Evitamos así que se produzca un nuevo aborto.

Anomalías uterinas

Aproximadamente del 10 al 15 % de las mujeres con antecedentes de abortos recurrentes tienen una forma anormal del útero. Por ejemplo, el útero septo suele ser causa de aborto debido a un suministro inadecuado de sangre al feto.

Por otra parte, aquellas pacientes cuya madre tomó dietilestilbestrol (DES) durante el embarazo también pueden desarrollar algún tipo de anomalía uterina. En las mujeres que se exponen al DES y, consecuentemente, se quedan embarazadas, la incidencia de aborto, parto prematuro e infertilidad es considerablemente mayor.

Los miomas y fibromas uterinos (tumores comunes, no cancerosos) también pueden interferir en la implantación o el crecimiento del feto. El aumento del tamaño de estas estructuras durante el embarazo puede dar lugar a aborto involuntario. Esta condición se puede corregir con cirugía.

En algunos casos, el cuello uterino comienza a abrirse prematuramente y es demasiado débil para soportar un embarazo. Una vez que un incompetente cuello uterino se ha descubierto y corregido, la probabilidad de aborto en el siguiente embarazo es menor y por tanto puede llevarse a término sin problemas.

En la segunda mitad del ciclo menstrual, durante la llamada fase lútea, el endometrio uterino se espesa bajo la influencia de la hormona progesterona y se convierte de esa manera en un medio ambiente saludable para el crecimiento del embrión. No obstante, si la producción de progesterona es baja, el endometrio falla, impidiendo que el embrión se implante correctamente. Esto se corrige fácilmente mediante la administración de progesterona.

También algunas infecciones pueden causar la pérdida recurrente del embarazo. Un ejemplo es la infección por Clamidia.

Muchas de las anomalías uterinas vinculados al aborto pueden tratarse con cirugía. La histerosalpingografia es una radiografía especial que permite detectar algunas alteraciones de la cavidad uterina. También la biopsia endometrial proporciona información útil sobre el revestimiento del útero donde se va a producir la implantación.

Otras anomalías que pueden causar aborto

Otras patologías o alteraciones que pueden ser causa de pérdida gestacional recurrente son:

  • Alteraciones del sistema inmunológico materno: el feto contiene genes tanto del padre como de la madre y se desarrolla en el útero materno, por lo que en teoría los genes paternos deberían ser reconocidos como extraños por el organismo femenino. Sin embargo, durante el embarazo se produce una respuesta protectora especial por parte del sistema inmune de la madre que evitan el rechazo.

    En ciertas parejas, ésta respuesta protectora no se produce favoreciendo que el sistema inmunológico materno reconozca el material genético del padre como extraño y atacando activamente al feto, lo que resulta en aborto involuntario.

  • Consumo de fármacos y sustancias tóxicas: fumar, beber y el uso de ciertas drogas y fármacos puede también aumentar el riesgo de aborto espontáneo.

    Por esta razón, es importante que las mujeres consulten siempre a su médico antes de tomar cualquier medicamento durante el embarazo. También es necesario alertar a médicos y dentistas antes de recibir rayos X y otras terapias médicas especiales.

  • Flujo sanguíneo anormal: El volumen de sangre que fluye hacia el útero tiene efecto sobre la implantación y el desarrollo del feto. La posición del útero y el diámetro de los vasos que llegan al útero afecta al flujo sanguíneo.
  • Enfermedades graves en la madre: existen algunas enfermedades que pueden ser causa de aborto espontáneo. Algunos ejemplo son: lupus eritematoso sistémico y otros trastornos autoinmunes, enfermedad cardíaca congénita, enfermedad renal grave con la presión arterial alta, diabetes no controlada, enfermedad de la tiroides,etc.

    Estas enfermedades controladas y tratadas correctamente pueden evitar el aborto y permitir por tanto que el embarazo culmine en el feliz nacimiento de un niño sano.

  • Desequilibrio hormonal: ciertos desajustes en el sistema hormonal pueden conducir a la pérdida recurrente del embarazo. Como ya hemos comentado, el aborto puede estar causado por la producción insuficiente de progesterona.

Después de un aborto, es normal que las parejas experimenten un período de duelo. Estas reacciones son normales, y es importante entender que cada paciente puede sentir y hacer frente a este problemas de manera diferente. Aunque puede ser difícil, se recomienda a las parejas hablar de la pérdida con familiares y amigos.

La eterna duda sobre si algún día lograrán tener un hijo es común en aquellas mujeres que han sufrido repetidos abortos. Pero la noticia alentadora es que la tasa de éxito con el tratamiento adecuado es alta, especialmente en casos de problemas uterinos y hormonales.

También en casos sin causa aparte del aborto ni tratamiento prescrito, la posibilidad de embarazo es generalmente superior al 50%.

2 comentarios

  1. avatar
    nfhskm028

    En mi caso, la baja cantidad de progesterona en mi organismo era la razón de mi fallo. El endometrio no se formaba bien y por eso no me quedaba embarazada. Tuve que administrarla de forma exógena. ¿A alguien más le ha ocurrido lo mismo?

    • avatar
      Esperando

      Aparentemente me sucede lo mismo, he tenido cuatro perdidas y en esta ultima fue cuando se enteraron que tengo baja la progesterona, estamos esperando mi proximo periodo para que me inyecten progesterona.
      Como sigue su tratamiento?

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