Preguntas frecuentes sobre gestación subrogada

Es complicado encontrar información de calidad sobre la gestación subrogada, erróneamente denominada vientre de alquiler. En la población en general existen muchas dudas acerca de qué implica exactamente este proceso. En este artículo, Natalia Álvarez, nuestra directora de proyecto, responde a las dudas más frecuentes sobre gestación por sustitución:

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

¿Cuántas parejas españolas recurren a la gestación subrogada?

No existe ningún registro que determine cuántos españoles nacidos por gestación subrogada hay en España, de la misma manera que no existe un registro de cuántos nacidos por el resto de técnicas de reproducción asistida hay.

Se trata de un dato personal que no tiene por qué ser público si los afectados no desean que así sea. De todas maneras, se estima que un millar de niños españoles nace cada año gracias a esta técnica.

¿Cuál es el destino preferido?

La gestación subrogada es una técnica que no está permitida en España y eso obliga a que muchas personas se vean obligadas a viajar al extranjero para poder cumplir su sueño de formar una familia.

Se trata de una técnica muy cara, por lo que una de las cosas que suele limitar a la hora de elegir el país donde se lleva a cabo esta técnica son los costes. Por esta razón, la India y Tailandia eran dos destinos muy solicitados.

Actualmente, debido a los cambios de legislación en la India con respecto a esta técnica, este destino queda totalmente descartado para los españoles. Los más solicitados están siendo Rusia y Ucrania para las parejas heterosexuales y EE.UU. para las parejas homosexuales u hombres solos.

¿En qué lugar es más barato y más caro? ¿Por qué?

El más barato sigue siendo la India, pero, como te comentaba, este es un destino con el que los españoles ya no podemos contar. Rusia y Ucrania están más o menos en los mismos rangos, es decir, entre los 40.000 y los 60.000 €.

El destino más caro es, sin duda, EE.UU., donde un tratamiento de gestación subrogada suele estar entre los 100.000 y 120.000 €. La diferencia es fácil de entender: en EE.UU. la sanidad es muy cara.

Una FIV en España ronda entre los 3.000 y los 4.000 €, cuando en EE.UU. cuesta entre 18.000 y 25.000 €. Ocurre los mismo cuando se requiere una ovodonación: en España estamos hablando de unos 2.000 o 3.000 € más, mientras que en EE.UU. estamos hablando de unos 10.000 o 15.000 € más.

En el caso de Rusia o Ucrania, los costes médicos son más parecidos a los costes médicos en España. Por ello, pueden ofrecer unos precios más competitivos. Dicho todo esto, te estarás preguntando por qué la gente a pesar de eso recurre a EE.UU. Por varias razones, entre ellas, las garantías legales.

EE.UU. actualmente es el único país que da unas garantías legales que no solo reconocen la filiación desde el momento en que nace el menor en favor de los padres intencionales, sino que lo hace por sentencia judicial, lo que garantiza que ese bebé será reconocido también en España como hijo de sus padres sin figurar en ninguna parte la gestante.

¿Qué requisitos debe cumplir como norma general una mujer para ser gestante?

Los requisitos dependen de cada país. Por ejemplo, en el caso de EE.UU., la mujer que quiere formar parte de este proceso debe pasar unos controles médicos y psicológicos.

Normalmente, son mujeres que ya han formado una familia, que tienen sus propios hijos y quieren ayudar a otras personas. Además, deben tener una entrevista con los futuros padres para conocerlos.

Esto es así porque, en EE.UU., la gestante elige a la pareja cuyo hijo quiere gestar y los futuros padres o padres intencionales eligen a la gestante. Debemos tener en cuenta que se trata de un acuerdo entre dos partes.

¿Qué perjuicios supone para la gestante?

La gestación subrogada es una técnica de reproducción asistida que, como tal, acarrea unos riesgos.

Si estamos hablando de riesgos médicos, debemos tener en cuenta que actualmente las gestantes no son quienes aportan sus óvulos, con lo cual el tratamiento para ellas comienza en el momento en que deben medicarse a fin de preparar su endometrio para la transferencia del embrión.

La medicación en estos casos no es muy fuerte, pero no deja de ser medicación. Una vez realizada la transferencia, se esperará 15 días para determinar si se ha logrado el embarazo o no. Y, a partir de ese momento, los riesgos son exactamente los mismos que los de cualquier embarazada.

En cuanto a los perjuicios psicológicos, creo que la buena elección de la gestante y la responsabilidad a la hora de hacerlo son lo que realmente va a determinar que sea un proceso natural o acabe siendo un proceso doloroso.

Es fundamental que la gestante elija libremente participar en esta técnica, esto es, que ningún familiar, amigo, o su situación económica la fuerce a hacerlo.

Evidentemente, existe una compensación económica, pero no debe ser esto lo que de verdad impulse a una mujer a gestar el hijo de otra persona: debe existir además una razón solidaria, el deseo de ayudar a una familia. Esto es lo que de verdad marca la diferencia.

Las mujeres que tienen esto claro viven el embarazo como un proceso precioso y en todo momento tienen muy claro que ese bebé que crece en su vientre no es su hijo.

¿Cómo se podría legalizar la gestación subrogada en España?

Existe una asociación que está luchando para promover una iniciativa de legislación popular a fin de conseguir legalizar esta técnica.

Es un largo camino por recorrer, pero considero que tarde o temprano se legalizará. En España, tenemos un sistema sanitario muy bueno, además de unos grandes profesionales de la reproducción asistida.

Somos uno de los destinos favoritos del resto de europeos en turismo reproductivo y es una verdadera lástima que haya que viajar al extranjero con lo que ello supone para poder formar una familia.

¿Qué impulsa a las parejas a tener un hijo mediante esta técnica?

¿Qué impulsa a cualquier pareja a tener un hijo? La respuesta a ambas preguntas es exactamente la misma. El ser humano vive en sociedad y, como el resto de animales, nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos.

Hay personas que eligen no reproducirse y, desde luego, es muy respetable, pero para otras personas este deseo biológico es más fuerte.

Hay dos razones por las cuales se recurre a esta técnica. Por un lado, tenemos la razón médica. Es el caso de mujeres que no pueden llevar a buen término un embarazo, ya sea porque tienen alguna enfermedad que lo impide, porque tienen una malformación en el útero o porque directamente carecen de éste.

Por otro lado, tenemos otra razón: el modelo de familia homoparental o monoparental masculino, es decir, una pareja gay o un hombre solo, quienes por razones evidentes no pueden gestar.

¿Qué puede salir mal a la hora de llevar a cabo esta práctica?

Como práctica de reproducción asistida, puede salir mal exactamente lo mismo que en cualquiera de estas técnicas. Por ejemplo, que no sea posible obtener embriones de calidad para la transferencia, que no se consiga el embarazo en el primer tratamiento y se requieran más intentos o que se decida transferir más de un embrión y se produzca un embarazo múltiple.

A nivel médico, puede salir mal lo mismo que en cualquier embarazo convencional, como puede ser: diabetes gestacional, complicaciones en el parto, etc. Lo mismo que en cualquier otro embarazo.

A nivel legal… bueno, esto depende más del país en el que se realice la técnica y la legislación que éste tenga más que de la técnica en sí.

Si hablamos de un país donde la técnica es legal, donde los padres intencionales son reconocidos como tales desde el momento en que firman el contrato con la gestante, lo que implica que todos los derechos y obligaciones de filiación corresponden a los padres intencionales… entonces no hay motivo para que algo salga mal.

Las cosas salen mal cuando no están reguladas. La falta de legislación o la libertad de interpretación de la legislación incompleta son las situaciones que acarrean problemas.

Hay casos como el ocurrido con la pareja de australianos que tuvo dos hijos por gestación subrogada en Tailandia y abandonaron a uno de ellos por tener síndrome de Down.

Si hubiera existido una legislación que no solo protegiera sus derechos como padres intencionales, sino que, además, exigiera el cumplimiento de sus obligaciones filiales, eso no hubiera pasado o por lo menos, de haber ocurrido, hubiera habido unas consecuencias legales para esos padres por abandono de un menor.

¿Qué argumentos aportan las personas que están en contra?

Se puede decir que existen dos sectores que están en contra de esta técnica. Por un lado, están los ultraconservadores o religiosos. Éstos argumentan que se trata de una técnica antinatural.

Básicamente, tienen el mismo argumento para esta técnica que para cualquier otra de reproducción asistida. Están en contra de todo lo que implique que la intervención en cualquier proceso de fecundación no sea de forma natural.

En el caso de parejas homosexuales, es aún peor. Pensar que un niño va a crecer con una familia de dos papás es, como poco, un sacrilegio.

Por otra parte, tenemos un sector del feminismo que considera que esta técnica denigra y usa a las mujeres, y que la legalización de técnicas como esta puede suponer que haya mujeres que se presten a gestar el hijo de otra persona solo por dinero o que se puedan ver forzadas a hacerlo.

Un comentario

  1. avatar
    Ivi

    soy madre por la gestación realizada en uno de los paises dichos en el articulo en ucrania. pa mi esta practica era muy necesaria ya q no podiamos tener hijos. a principios me ponia dudas enormes pero jugue todo por el todo y ahora tengo mis gemelos. esto es la cosa mas bonita del mundo. por eso merece todo – la distancia, gastos, penas, todo

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