¿Cómo son las pruebas de fertilidad en la mujer?

Por (embrióloga).
Actualizado el 05/07/2019

Para estudiar la fertilidad de la mujer, se realizan una serie de pruebas entre las que destacan la ecografía transvaginal, el análisis de hormonas en sangre y la histerosalpingografia. El conjunto de resultados obtenidos servirá al especialista para indicar el estado de la fertilidad de la paciente y, por tanto, determinar cuál es el tratamiento de reproducción asistida más adecuado para lograr el embarazo.

En este artículo explicamos en qué consisten las principales pruebas de fertilidad femenina.

Revisión ginecológica completa

El examen más importante de la revisión ginecológica es la ecografía vaginal. A través del ecógrafo, el especialista comprueba el estado de la cavidad uterina y los ovarios. De esta forma, se puede ver si existe alguna alteración o anomalía que pueda dificultar la concepción.

Además, mediante este prueba podemos realizar un recuento de folículos antrales para tener una idea aproximada de la reserva ovárica de la mujer. Un valor igual o superior a 8 folículos suele ser indicativo de una buena reserva ovárica. Los folículos son unas estructuras del ovario en las que se desarrollan y maduran los óvulos antes de la ovulación.

Otra prueba que se suele incluir en la revisión ginecológica es la citología, también conocida como prueba de Papanicolau. Consiste en tomar una pequeña muestra de las células del cuello uterino para analizarlas. Este estudio permite detectar infecciones y cambios extraños en las células que puedan indicar el desarrollo de un cáncer cervicouterino.

Análisis de hormonas femeninas

El ciclo menstrual de la mujer está regulado por hormonas. Cualquier irregularidad en los niveles hormonales puede afectar a la fertilidad, por ello, hacer un análisis para determinar el nivel de estas hormonas en sangre es de gran ayuda a la hora de conocer el estado de fertilidad de la mujer.

Generalmente, el análisis sanguíneo se hace el día 3 del ciclo ovárico, considerando que éste empieza el día en que baja la menstruación. También es posible que algunas hormonas, como la progesterona, sean analizadas el día 21 del ciclo menstrual.

En este análisis pueden incluirse multitud de hormonas, pero las más relevantes para la fertilidad son:

  • FSH (hormona folículoestimulante): es una gonadotropina liberada por la hipófisis y encargada de activar el desarrollo ovárico. Se consideran valores normales entre 3 y 10 mUI/ml. Los niveles por debajo de 6 indican una excelente reserva ovárica, valores de 6 a 9 son buenos, de 9 a 10 moderados y por encima de 10 suelen indicar una baja reserva ovárica.
  • LH (hormona luteinizante): es también una gonadotropina liberada por la hipófisis que ejerce su función sobre el ovario, causando la ovulación. De 2 a 10 mUI/ml de LH se considera un valor normal. Es importante que exista una correlación con la FSH de aproximadamente 1:1. Si la hormona LH no sigue esta relación y es más alta, podría ser un indicador de Síndrome de Ovarios Poliquísticos (SOP). En ese caso, sería necesario hacer pruebas adicionales.
  • Estradiol: lo libera el ovario conforme avanza el desarrollo ovocitario. Debe tener un valor en sangre de entre 25 y 75 pg/ml. No obstante, lo ideal en el tercer día del ciclo es que se sitúe por debajo de 50 pg/ml.
  • Prolactina: esta hormona la libera la hipófisis. Su nivel normal es de entre 0 a 20 ng/ml. Valores muy elevados dan lugar a lo que se conoce como hiperprolactinemia, lo cual afecta gravemente a la regulación hormonal de la fertilidad.
  • Progesterona: en día 3 de ciclo, esta hormona debe tener un nivel por debajo de 1,5 ng/ml, ya que es liberada por el cuerpo lúteo y éste no se genera hasta que ocurre la ovulación (que es normalmente a mitad de ciclo). Para que el valor de esta hormona nos dé información, se debe analizar en el día 21 del ciclo. En este momento, debe tener un nivel en sangre superior a los 5 ng/ml, pues ello indica que la ovulación ha tenido lugar. En cualquier caso, lo ideal es que esté por encima de los 10 ng/ml.
  • AMH (hormona antimullerina): es una hormona liberada por los folículos del ovario. Se considera un buen indicador de la reserva ovárica. Puede analizarse en cualquier día del ciclo, ya que es independiente de éste. Un valor de AMH de entre 0,7 y 3,5 ng/ml se relaciona con una buena reserva ovárica. A menor reserva ovárica, menor valor de AMH.

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Aunque éstas son las hormonas básicas que se estudian, también es posible analizar otras como la hormona estimulante de la tiroides (TSH), la tiroxina libre (T4), la triodotironina libre (T3) o la testosterona. Aunque no son hormonas sexuales, la alteración de sus niveles puede afectar negativamente a las hormonas que regulan el ciclo menstrual y la ovulación.

Histerosalpingografia (HSG)

La histerosalpingografia es una prueba diagnóstica que permite estudiar la permeabilidad de las trompas de Falopio. Puesto que la fecundación (unión de óvulo y espermatozoide) se produce en el interior de las trompas, es fundamental ver si el paso a su través es posible.

Esta prueba permite también analizar la estructura de la cavidad uterina.

Se trata de hacer pasar un medio de contraste radiopaco (líquido que no deja pasar la radiación y, por tanto, permite la visualización al aplicar rayos X) por el aparato reproductor de la mujer a través de un catéter colocado en la vagina. Si el líquido no encuentra ningún obstáculo en su camino, saldrá a la cavidad pélvica. Si, por el contrario, hay alguna obstrucción en las trompas de Falopio, el líquido se detendrá.

La aplicación de rayos X permitirá visualizar el recorrido del contraste y analizar si hay algún bloqueo en las trompas, así como alguna malformación en la cavidad uterina.

El resultado obtenido puede ser:

Cotte positivo
indica que las trompas son permeables y, por tanto, se observa que el contraste pasa por las dos trompas y es expulsado a la cavidad abdominal.
Cotte negativo
ya sea unilateral o bilateral, significa que una o ambas trompas se encuentran obstruidas y, como consecuencia, no dejan pasar el contraste a través de su estructura, provocando que éstas se inflen. También es posible que las trompas de Falopio no se puedan ver debido a una malformación tubárica o uterina.

Si la obstrucción tubárica es leve, esta prueba puede ayudar a desbloquear la trompa y permitir de nuevo el paso por ella. No obstante, esto ocurre en casos puntuales.

Otras pruebas complementarias

En algunos casos, se requieren pruebas adicionales a las comentadas hasta ahora. Se trata de estudios que son solo necesarios para profundizar en el estudio de la infertilidad femenina.

Las más comunes son:

  • Cariotipo: se trata de un estudio de los cromosomas de la mujer. Con un análisis de sangre se comprueba si la mujer presenta un cariotipo 46XX (normal) o si existe alguna alteración cromosómica que pueda estar dificultando el búsqueda del embarazo.
  • Histeroscopia: es un procedimiento médico que permite la visualización del interior de la cavidad uterina gracias a la introducción de una cámara endoscópica. Es una intervención ambulatoria sencilla y de corta duración, que permite ver la presencia de pólipos, miomas y demás malformaciones del útero.
  • Biopsia de endometrio: se trata de extraer un pequeño fragmento del endometrio para analizarlo en el laboratorio y poder estudiar la presencia de algún agente patógeno o anomalía que pueda estar impidiendo la implantación embrionaria o el ascenso de los espermatozoides en busca del óvulo.

Existen otras pruebas menos comunes como el estudio de coagulación, el análisis del sedimento urinario, etc.

Preguntas de los usuarios

¿Cuánto cuestan las pruebas de fertilidad femenina?

Por Andrea Rodrigo (embrióloga).

El precio de las pruebas de fertilidad femenina varía mucho entre centros y también en función de las pruebas exactas que incluya. Por ejemplo, un estudio de fertilidad femenina en el que se incluye la analítica hormonal y la revisión ginecológica puede costar entre 150 y 350 euros. Por su parte, la histerosalpingografía tiene un precio aproximado de entre 100 y 150 euros.

¿Son dolorosas estas pruebas?

Por Andrea Rodrigo (embrióloga).

La revisión ginecológica no suele ser dolorosa, así como tampoco el análisis sanguíneo. Por el contrario, la histerosalpingografía puede causar molestias o dolor. Hay mujeres que simplemente notan una pequeña molestia de igual intensidad a la citología o a cualquier otra revisión ginecológica, mientras que hay otras mujeres que sienten más dolor.

¿Se realizan pruebas de fertilidad en la Seguridad Social?

Por Andrea Rodrigo (embrióloga).

Sí, la Seguridad Social incluye este tipo de pruebas en su cartera de servicios.

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Bibliografía

Autores y colaboradores

 Andrea Rodrigo
Andrea Rodrigo
Embrióloga
Licenciada en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) con Máster Universitario en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida, impartido por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Postgrado de Experto en Genética Médica. Más sobre Andrea Rodrigo

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